Llegué a este libro medio de casualidad. Un día, Enara (autora de Amapola de sangre y administradora del blog Palabra de amapola) compartió una entrada sobre cómo escribir escenas de peleas. Era tan buena que me suscribí al blog, que era de Ana Katzen, autora de este libro. Sin saberlo —porque soy despistada y no me fijo mucho en las cosas—, esto significaba que me llegaba por mail un e-book gratuito de su libro, del que yo no sabía nada. Y fue todo re «ah, bueno, habrá que leerlo». Así que, desde ya gracias por la generosidad a la autora, aunque hice todo sin darme cuenta (?).
Lo bueno es que agarré la novela re desprejuiciada y sin expectativas. Es decir, no tenía ni idea de lo que iba a leer y prefería que fuera así. Obvio que me enganché con el prólogo, que es realmente emocionante y nos deja con montones de ganas de seguir leyendo. Entonces pasamos a conocer a Sarket, el protagonista, que tiene una salud muy frágil. Debido a una apuesta con sus amigos, debe intentar «conquistar» a una chica, por lo que conoce a Selene, que es rarita rarita.
Y así empieza todo.
En su blog, Ana Katzen da consejos de escritura. Los estuve leyendo y ahora puedo decir con seguridad que no nos vende humo. Aplica sus propios consejos y funcionan. Esto se ve en: personajes bien desarrollados, con personalidad definidas, metas, miedos, profundidad; un mundo creado con detallismo y amor, con cuidado, muy creíble; una prosa muy linda de leer, ágil y cuidada.
Hasta los personajes secundarios tienen su personalidad e importancia. Estoy segura de que, fuera del ámbito del libro, la autora los conoce muy bien a todos. Will y Enor (la e lleva una rayita arriba, pero no la sé poner) me gustaron sobre todo como secundarios.
Sarket es muy especial. Es todo un nerd ♥ y me encanta. Me gusta que los protagonistas no sean el típico aventurero perfecto. Si Sarket se mete en problemas, es porque es buena gente y curioso, más que nada. Crece mucho durante el libro, por suerte. Selene es especialita. No puedo explicar por qué sin spoilear, pero tiene una personalidad más que interesante.
¿Y ese mundo? Normalmente siempre nos sitúan en mundos de fantasía medievales —o que los autores creen medievales porque no tienen mucha noción de historia—, pero este tiene un aire a principios del siglo XX más que nada. Hay aviones y tecnología, mucha ciencia, sí, pero también magia y mitos y dioses. Todo eso lo vuelve muy rico e interesante, diferente a lo que estamos acostumbrados. Está tan bien definido que se nota todo el trabajo previo invertido en él. Lo que sí, no tiene mapa, lo que me apenó porque yo los amo y me habría encantado ver uno. La mitología me gustó también; soy bastante fan de estas cosas, así que disfruté cómo chancha de todos los mitos e historias de este mundo. Como comentario, todo lo de la Aberración me recordó al Cataclismo de Sueños de dioses y monstruos, pero de forma leve.
Esta reseña me va a quedar algo corta porque no leí el libro de forma seguida, sino que desde mi celular en ratos libres —sobre todo en las tres horas de Derecho Privado I los viernes de noche—, así que no lo tengo todo muy fresco. Sin embargo, toda la sensación que me quedó fue buena.
El final deja con pila de ganas de leer el segundo. No es un cliffhanger, pero marca un claro corte de la primera parte de esta saga.
Como ya dije, la prosa de Ana Katzen es fluida, bella sin ser recargada, concisa y clara cuando es necesario. Sospecho que de haberla leído de corrido no me habría llevado mucho tiempo. Por ejemplo, los últimos cinco capítulos los debo de haber leído de una sentada en clase.
¿Entonces? Lo súper recomiendo. Además, es una buena excusa para ver cómo Ana pone en práctica todo lo que aconseja en su blog, que también recomiendo.
Vayan, lean.