Espectacular de principio a (apoteósico) fin y grandísima novela histórica. Los personajes son muy carismáticos (incluso el malo malísimo) y su historia se sigue siempre con ganas de más (y hay más y más).
Sorprende (aunque fuese esperable) la rigurosidad histórica y el carácter casi divulgativo en cuanto a ejércitos, armamento y formaciones. Se agradece el posfacio final, aunque personalmente he echado en falta algún mapa (y alguna ilustración habría sido ya el broche de oro).
Arrancando en la Sierra de mi querida Graná, la historia nos lanza de lleno a una brutal historia de venganza entre dos hombres destinados a encontrarse: el tercio José de Monteagudo y el jenízaro Mehmet al-Rumi. Dos enemigos nacidos en mundos distintos, arrastrados por la guerra, el honor y el odio.
Es cierto que al principio le cuesta arrancar, y la trama de amor en algunos momentos frena un poco el ritmo, pero cuando la historia despega lo hace con fuerza. Las batallas están narradas con tanta crudeza y viveza que casi puedes oír los arcabuces, sentir el choque del acero y oler la sangre en el campo de batalla.
Entre sus páginas desfilan personajes memorables como Miguel el Moro, Andreas el griego, María la Bailaora o el escocés Gregor, mezclándose con figuras históricas reales como Juan de Austria, Lope de Figueroa y el propio Felipe II, todos perfectamente integrados en una narración que convierte la historia en algo vivo.
Una novela de honor, guerra y venganza, escrita con pulso firme, que te mete de lleno en el barro de los tercios y no te suelta hasta la última página.