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Mi descubrimiento de América

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Paperback

Published January 1, 2013

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Vladimir Mayakovsky

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Vladimir Mayakovsky (Владимир Владимирович Маяковский) was born the last of three children in Baghdati, Russian Empire (now in Georgia) where his father worked as a forest ranger. His father was of Ukrainian Cossack descent and his mother was of Ukrainian descent. Although Mayakovsky spoke Georgian at school and with friends, his family spoke primarily Russian at home. At the age of 14 Mayakovsky took part in socialist demonstrations at the town of Kutaisi, where he attended the local grammar school. After the sudden and premature death of his father in 1906, the family — Mayakovsky, his mother, and his two sisters — moved to Moscow, where he attended School No. 5.

In Moscow, Mayakovsky developed a passion for Marxist literature and took part in numerous activities of the Russian Social Democratic Labour Party; he was to later become an RSDLP (Bolshevik) member. In 1908, he was dismissed from the grammar school because his mother was no longer able to afford the tuition fees.

Around this time, Mayakovsky was imprisoned on three occasions for subversive political activities but, being underage, he avoided transportation. During a period of solitary confinement in Butyrka prison in 1909, he began to write poetry, but his poems were confiscated. On his release from prison, he continued working within the socialist movement, and in 1911 he joined the Moscow Art School where he became acquainted with members of the Russian Futurist movement. He became a leading spokesman for the group Gileas (Гилея), and a close friend of David Burlyuk, whom he saw as his mentor.

The 1912 Futurist publication A Slap in the Face of Public Taste (Пощёчина общественному вкусу) contained Mayakovsky's first published poems: Night (Ночь) and Morning (Утро). Because of their political activities, Burlyuk and Mayakovsky were expelled from the Moscow Art School in 1914.
His work continued in the Futurist vein until 1914. His artistic development then shifted increasingly in the direction of narrative and it was this work, published during the period immediately preceding the Russian Revolution, which was to establish his reputation as a poet in Russia and abroad.

Mayakovsky was rejected as a volunteer at the beginning of WWI, and during 1915-1917 worked at the Petrograd Military Automobile School as a draftsman. At the onset of the Russian Revolution, Mayakovsky was in Smolny, Petrograd. There he witnessed the October Revolution.

After moving back to Moscow, Mayakovsky worked for the Russian State Telegraph Agency (ROSTA) creating — both graphic and text — satirical Agitprop posters. In 1919, he published his first collection of poems Collected Works 1909-1919 (Все сочиненное Владимиром Маяковским). In the cultural climate of the early Soviet Union, his popularity grew rapidly. As one of the few Soviet writers who were allowed to travel freely, his voyages to Latvia, Britain, Germany, the United States, Mexico and Cuba influenced works like My Discovery of America (Мое открытие Америки, 1925). He also travelled extensively throughout the Soviet Union.

The relevance of Mayakovsky's influence cannot be limited to Soviet poetry. While for years he was considered the Soviet poet par excellence, he also changed the perceptions of poetry in wider 20th century culture. His political activism as a propagandistic agitator was rarely understood and often looked upon unfavourably by contemporaries, even close friends like Boris Pasternak. Near the end of the 1920s, Mayakovsky became increasingly disillusioned with the course the Soviet Union was taking under Joseph Stalin: his satirical plays The Bedbug (Клоп, 1929) and The Bathhouse (Баня, 1930), which deal with the Soviet philistinism and bureaucracy, illustrate this development.

On the evening of April 14, 1930, Mayakovsky shot himself.

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Profile Image for Deni.
380 reviews61 followers
January 19, 2016
comencé a leer este libro comiendo un helado allá por diciembre en una vereda de Belgrano.
Maiakovski es genial, en este libro dice que el mango es una parodia de la banana. la cosa arranca en un barco que va de Cuba a México. el viaje de Volodia tiene un motivo estrictamente político.
en México observa extrañado la sociedad mexicana de la década del 20. conoce a Diego Rivera y la Calzada de los Poetas, un 'paseo de poetas' en el Parque Chapultepec. allí se informa de la situación literaria en el país. después ve con horror las corridas de toros, pero más horror aún le causa la explotación económica por parte de los Estados Unidos en este territorio.
va entonces a Estados Unidos -destino consabido de su viaje-. allí se queja y se admira a la vez. su forma de observar los hechos es única, estrictamente de poeta. se burla de Coney Island, del descarado emporio del business que en aquel momento estaba en pleno auge.
acá nos detenemos. ¿en qué exacto año Maiakovski está en Estados Unidos? finales del 25, principios del 26. Volodia en sus conclusiones se queda con la vivienda como principal problema a resolver. rechaza el automóvil. reafirma la necesidad de la voz del poeta por sobre el ruido. observa el problema principal que genera el incansable consumo de un país que sin darse cuenta se acercaba a una de las peores crisis de su historia. sin embargo la historia nos demuestra que ese monstruo de consumo sabe autofagocitarse y persistir, no así el sueño soviético de Maiakovski, que comienza su final en su suicidio, y firma su derrota en la tibieza denostable de la perestroika. no había salida, algo fallaba en aquella ilusión, tal vez un contacto específico con la realidad que el capital sí sabe apropiarse.
Maiakovski termina diciendo: 'El propósito de mi ensayo es impulsar el estudio de las debilidades y las fortalezas de los Estados Unidos en vista de una lucha lejana'.
Maiakovski ya vislumbraba lo que hoy, por los libros de historia a esta altura conocemos como Guerra Fría, y esto no es casual, es Maiakovski mismo quien al comienzo de sus primeras impresiones políticas de estos diarios/ensayo nos dice: 'quien entiende o presiente los siglos venideros, lucha por ellos y lleva a la humanidad hacia el futuro'.
Profile Image for Chris 34.
30 reviews
September 26, 2025
La narrativa es extensa y variada. Por alguna razón –que seguro se remonta muy atrás en el tiempo– solemos tomar a la novela como el género narrativo por excelencia, y no nos permitimos el acercamiento a otras formas del contar literario: si casi no leemos cuentos, leemos menos ensayos, y menos todavía (quizá) crónicas, y mucho menos crónicas de viaje, que es justamente lo que tenemos aquí.

Con motivo de unas conferencias, pensadas para acercarse más a la clase obrera de otras latitudes, el Partido Comunista soviético envío a Mayakovski hacia América en 1925. En su camino, descubrió un extraordinario universo de significaciones y sensoriedades que daba por sentado, y en el que logró ver no sólo imágenes poéticas, sino las posibilidades e imposibilidades de la construcción de revoluciones futuras.

La Habana, Veracruz, Ciudad de México, Nueva York, Chicago y Detroit fueron las paradas de su itinerario. En cada una de ellas, como poeta pero también como militante, describió con hermosas imágenes y textos concretos las contradicciones y cotidianidades que atestiguó, y también muchas de las que pensó, y que son producto de una visión tan lejana como Moscú mismo.

No necesariamente son indescriptibles, pero no puedo hacer justicia a ninguna de ellas en una reseña como ésta. Comento más lo que dice que la forma de decirlo.

Pues, leemos las tensiones de clase que vió desde que abordó el vapor a Cuba, y que se acentúan al narrar las paupérrimas condiciones de los obreros en las construcciones de Nueva York, los mataderos de Chicago, o las fábricas de la Ford que tanta relevancia tuvieron en Detroit. Vemos también la discriminación racial hacia los indígenas en México, y los negros en La Habana y los Estados Unidos. Y también el potencial artístico de la plástica mexicana en la época dorada de Diego Rivera, y las maravillas tecnológicas de la pujante nación norteamericana que ha sido protagonista de la historia de todo el siglo XX.

Con una mirada aguda y crítica, me parece impresionante cómo Mayakovski logra percibir el devenir económico de Estados Unidos. Muy pronto se da cuenta que el movimiento de sus capitales apuntan a la construcción de una nación ya no meramente productora sino especulativa, financiera. Y se percata que el movimiento vertiginoso de la tecnología y las diferencias de clase que ésta estimula y profundiza, son elementos de vital análisis para el estudio de la geopolítica soviética.

En un sentido muy específico, los movimientos económicos y sociales que derivan en la crisis del '29, y por ende en la entrada de Estados Unidos a la guerra, y con ello un cambio en la balanza de poder que deriva en la guerra fría... todo ya está latente en la crónica de Mayakovski. Todo se encuentra potencialmente en su poética.

El título no es gratuito: Mayakovski descubre América. A 100 años de su viaje, me parece fundamental plantearnos un redescubrimiento. Tanto ha cambiado, y sin embargo las contradicciones de clase siguen presentes bajo nuevos formatos; y las tensiones de corte racial siguen siendo profundas y difíciles de trascender. Las opresiones, en fin, no son algo que ha desaparecido pasado un siglo, y junto con una reinterpretación se hace necesaria la reconstrucción de América.

¿Cómo sería?

Creo que este libro es importante y ejemplar porque el autor no prioriza la función comunicativa del lenguaje a la literaria. Me parece, de la mano de Alberto Híjar, que estamos frente a un gran paradigma del lugar privilegiado que tiene que ocupar el arte en la política. Con este texto, podemos sugerir que no hay, o no debería haber una revolución que no sea también estética, como estética tiene que ser nuestra mirada crítica.
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