Tenía expectativas bastante altas sobre este libro: no por la sinopsis, el título, la portada o las reseñas, que en general son lo que me motivan a inclinarme por un libro u otro, sino porque la autora es la misma de uno de mis libros favoritos: "Geek Girl".
Esta autora tiene el don de escribir historias con conceptos terriblemente clichés, en algo con un poco más que eso, saliendo bastante de lo que te podrías esperar del asunto. Por lo menos, contando este, en los dos libros que leí de ella, me demostró esta cualidad.
Claro que esto se trata del típico chico malo con muchos problemas familiares que cree que por eso puede swr un idiota y la chica buena, también llena de probmemas, por lo cual no le da bola desde el comienzo. Pero la autora supo darle tanta profundiad a los personajes que va más allá de, simplemente, la historia romántica cliché.
Lo que me gusta principalmente es que, si bien el romance tiene su protagonismo, no solo se trata de ello, sino que la amistad y los lazos familiares juegan un papel muy importante alrededor de la historia. Y no hablo solo de la sólida amistad que construyen los protagonistas y sobre la cual se va desarrollando su amor, ni de las complicadas familias que tienen y que en parte justifican sus actitudes iniciales, sino también de la amistad que se desarrolla con y entre los personajes secundarios, que les brindan a Benjamin y, principalmente, a Charlie, una gran red de apoyo.
Me agradó mucho también las relaciones familiares, el amor que demuestra Charlie a su madre y como va evolucionado su relación con su tía y la descripción de lo que era su relación con su abuela. Esta creo que es una de las cosas que más me gustan de la autora: sus personajes no son simplemente adolescentes que vagan en la historia lejos de cualquier supervición adulta, apareciendo, los adultos, como simples menciones de vez en cuando, como si los chicos fueran completamente ajenos a la influencia de ellos más allá de los inconvenientes que pudieran causarle. Quiero decir, en este caso, hay una dinámica con los adultos: incluso en el caso de Benjamin, con su madre ausente y su padre solo acordándose de él para usarlo de bolsa de boxeo (no es spolier, literalmente es lo primero de lo que nos enteramos, está en el prólogo ¿ok?), porque no es simplemente algo así como "mi papá es un alcohólico que me golpeaba así que huí de casa y me mantengo solo y esa es mi excusa para ser un imbécil" como suele ser la fórmula en estas historias. Benjamin todavía vive con su padre, no se escapó de él, lo sigue soportando día a día, todos los días, no es solo una sombra oscura de su pasado, es un monstuo al que debe enfrentarse de manera cotidiana, que está presente, no de una manera positiva, pero hay una constante interación entre ambos personajes, más allá de una simple mención para recordar el asunto de a ratos.
La autora no nos oculta a nosotros, los lectores, los secretos de los protagonistas. No es un secreto que, aunque lo vamos intuyendo, se nos revela ya muy desarrollada la trama, y lo descubrimos, si no es con los protagonistas, muy poco antes de que ellos lo hagan. Por lo tanto los padres no son solo la justificacion de los comportamientos extraños de sus hijos, que permiten aclarar todo hacia el final. No se los presenta como personajes difusos que cobran contraste solo en un par de capítulos cerca de la conclusión del libro, cuando los protagonistas han decidido revelar su trágica historia o como herramie tas para dar un giro a la trama, como suele ocurrir, sino que están ahí todo el tiempo, por lo que nos toca acompañar a los protagonistas en esa interacción y ver como se las arreglan para lidiar con ellos día a día mientras ocultan esas cosas al resto de la humanidad, y esto nos permite empatizar muchísimo más con los personajes, no solo con los protagonistas, sino también con sus padres, bueno, en este caso con Naomi, principalmente en la primera mitad del libro.
No pensé en llegar a las lágrimas con esta historia y en realidad no lo hice, pero debo admitir, como mínimo, que sí se me enpañaron los ojos cerca del final.
El final, final, me gustó. Me hubiera gustado algo así como un epílogo pero tampoco me parece sumamente necesario, no hay así como un final abierto o sumamente abrupto, sin embargo, tampoco estaría de sobra algo como eso, no se sentiría como algo sumamente innecesario, no sé si me explico.
Esta no podría calificarla como una de mis mejores lecturas del año, pero sí resultó ser una muy buena, realmente adictiva: la leí de un tirón, no pude soltarla hasta terminar con ella, tanto que me hizo trasnochar y amanecerme por su causa. Engancha fácil, es super ligera y se lee rápidamente. No le encuentro nada que criticarle realmente, no hubo nada que pueda decir que llegó a molestarme lo suficiente como para quejarme de ello. Más allá de que ciertas actitudes de los personajes me parecieran erradas, fueron comportamientos que en el desarrollo de la historia se fueron perdiendo gracias a la evolución de los personajes, por lo cual, realmente no es un defecto en la historia. Así que no me siento para nada defrauda por la autora, esta lectura llenó completamente mis espectativas en lo que se refiere a la trama y a los personajes. Bastante parecida a mi historia preferida de esta mujer en algunos sentidos, aunque lo suficientemente deiferente como para no resultarme algo así como una mala copia del otro o volverse por completo predecible para mí.
Mi puntaje para este libro son 4 estrellas ☆☆☆☆. A pesar que, como dije, no tengo quejas sobre él, no me provocó lo suficiente como para ponerle un puntaje más alto (aunque en un momento me haya empañado la visión y en otro me haya dado ganas de ir a abrazar gente♡). Pero lo recomiendo ampliamente de todas maneras, no tanto como Geek Girl (que es la ternura máxima hacha libro OMG! Cada vez que me acuerdo quiero repartir besos y abrazos por ahí), pero creo que disfrutarán bastante de esta lectura ♡♡♡♡♡