Hace cinco años que Karmo no sabe nada de su hermano. Hace cinco años que Karmo tuvo que huir de su casa en Liberia y separarse de su familia, en medio de una guerra. Y hace dos que se subió de polizón a un barco y terminó en la otra punta del mundo. Ahora, la gente de la Cruz Roja encontró a su hermano y organizó una llamada. Tiene muchas preguntas, pero una le ronda con más fuerza: ¿cómo traer a su hermano desde ronda con más fuerza: ¿cómo traer a su hermano desde Monrovia a Buenos Aires?
Cuando era chica pensaba que para el año 2005 todos nos trasladaríamos en naves espaciales individuales y aquí estamos, todavía en colectivo. Por eso no hay que tomarse muy en serio mis predicciones. A los nueve años, sin embargo, escribí una poesía donde especulaba sobre mi futuro profesional y anticipaba tres posibilidades: bailarina, domadora de leones o escritora. Al menos acerté en una.
Sin embargo, tardé mucho en llegar hasta ahí. Primero me recibí de traductora literaria de inglés, luego circulé unos años por los pasillos de la Facultad de Filosofía y Letras (también a veces por las aulas) y finalmente decidí dedicarme al periodismo. Llevaba unos quince años haciéndolo cuando un día escribí un cuento para mi hija (entretanto me había ocupado de otras cosas, entre ellas tener una hija). Luego escribí otro y luego otro. Descubrí que esto me gustaba mucho más que todo lo que había hecho antes. Entonces me animé con una novela. Y siguieron otras.
Me gustan los libros, el café, mi familia, las caminatas por la playa, el color violeta y las charlas con mis amigos. Odio levantarme temprano, las multitudes, el olor de los repollitos y que me cuenten el final de las películas. Así soy, más o menos.
Biografía oficial
Andrea Ferrari nació en Buenos Aires en 1961. Se graduó como traductora literaria de inglés, aunque luego desarrolló su carrera profesional en el periodismo gráfico y durante más de veinte años trabajó en diversos medios gráficos argentinos.
Entre los premios que ha obtenido, figuran el Barco de Vapor de España (2003), por El complot de Las Flores (Ediciones SM) y el Premio Jaén de Narrativa Juvenil 2007 por El camino de Sherlock (Alfaguara). Asimismo, El hombre que quería recordar fue incluido en la selección White Ravens 2006 de la Biblioteca Internacional de la Juventud de Munich.
Es también autora de las novelas Café solo, La rebelión de las palabras, También las estatuas tienen miedo, Aunque diga fresas, El círculo de la suerte, El diamante oscuro, El increíble Kamil, No es fácil ser Watson, La fábrica de serenatas y La noche del polizón.
Estoy entre 3.5, 4 o 4.5, pero eso es banda. Muy linda historia y se me hizo interesante, pero el final no estuvo tan bueno, medio flojo fue, quizá como era un libro corto quedó así pero hubiese sido mejor que lo alargaran para cerrar la historia de una mejor manera
Tuve que leerlo por un examen, al principio no podia comprender toda la información, no me parece un libro que recomendaría, pero fue un libro bueno dentro de todo bueno (Casi siempre les parecen aburridos a los estudiantes los libros que tienen que leer obligatoriamente)
Considero que es un libro muy abarcador, toca temas muy fuertes a manera de vivencia personal y este libro posee un poder Empatico, logra destacar aspectos del término Empatia, y muchos de sus derivados se ven reflejados en este libro con plena exactitud,es una lectura corta pero permanente. Este libro logra buscar "sentirse en los pies del otro" para que se pueda visualizar lo que la otra persona está viviendo o lo que vivió. Muy lindas historias en el transcurso de un día que logran captar la atención del lector. Ame 10/10
Desde el título se puede intuir que no será una historia sencilla de leer, sin embargo, la manera tan natural en la que se van exponiendo los hechos, nos hace ver que las cosas son mucho más complicadas de lo que aparentan.
Karmo tiene buenas intenciones y quiere que su vida mejore pero hay tantas cosas que no sabe y que nadie le puede resolver, que deberá él solo encontrar sus propias respuestas: es un personaje que cambia mucho a lo largo del libro.
El final nos llena de esperanza, no solamente para el futuro del protagonista, sino al pensar que incluso en las situaciones más desesperadas, se puede encontrar personas que apoyen a los demás.
14 horas: ese es el tiempo que abarca esta novela. Desde las 6:15 hasta las 20:15 de un día en la vida de Karmo Dwala. Un día, casi un día completo, sin la noche. Karmo va pensando en qué puede y qué debe contarle a su hermano cuando finalmente hable con él por teléfono. Qué puede y qué debe contarle de esa noche gris en la que estuvo hundido desde que se separaron.
Me pareció malísimo, muuuuyy aburrido y un final muy flojo para lo que esperaba además no me caen bien los personajes Ninguno y solo le doy una estrella por la parte del barco
Este libro lo leí para un trabajo escolar (en muy poco tiempo) pero no me gustó del todo, es algo aburrido y hay bastantes personajes, no da muchos detalles pues es muy sencillo.
El final fue bastante decepcionante, no concluye la historia, pasan muchos acontecimientos para que Karmo reciba la llamada de su hermano, pero al final la llamada es muy corta y no tiene sentido todo el largo camino que se hizo durante el libro
Tampoco me gustó la manera de escribir de la autora, cambiaba las perspectivas constantemente, lo cual hizo la historia aparte de confusa, aburrida
Una lectura olvidable
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