Urgidar, a young Iberian of Lsera, arrives in Rome in 12 BC. To train as a speaker and poet. Meets the poet Ovid and assists him in the creation of their Ars Amatoria, revolutionizing the relationships and challenging the Augustus marriage laws against adultery.
Víctor Manuel Amela Bonilla lleva más de media vida como periodista. Desde 1984 firma en 'La Vanguardia' crónicas, críticas y entrevistas. Hoy es el decano de la crítica televisiva en la prensa española, además de cocreador de «La Contra», donde lleva 1.500 entrevistas publicadas.
Es colaborador habitual en programas de radio y televisión, imparte clases magistrales de periodismo y comunicación y ha sido distinguido con numerosos premios, entre ellos el de la Asociación de la Prensa de Madrid, el del Gremi d’Editors de Catalunya, el Protagonistas, dos Micrófonos de Plata, el Antonio Mompeón Motos, el Catalunya de Comunicació i Relacions Públiques, el Ferrer Eguizábal de Periodismo, el Àngel de Bronze de la Comunicació, el Goliads y el Premi La Llança 2011 de Òmnium Cultural.
Se nota que el autor se ha documentado. Pero no ha sabido luego construir una novela. Además de ir soltando datos, repite demasiadas veces las cosas que ya se han contado o que ya se conocen de los personajes (Tiberio, hijo de Livia; Livia mujer de Augusto, etc.). Los personajes son bastante planos y cuenta muchas cosas sin profundizar en ninguna. Eventos que deben remover algo en el personaje que los vive pasan sin pena ni gloria. Lo he leído completo porque es de estos libros que, aunque no me gusten, se leen fácil sin tener que pensar demasiado y pueden acompañarte yendo de casa al trabajo y viceversa. Pero no sería una lectura que recomiende.
Me parece una gran novela y aunque es eso, es decir, una novela, me parece muy creíble que dentro de la política romana haya habido todo esto, es decir, traición, infamia y sexo. Es también muy curiosa las 2 caras de la moneda, tanto la del hombre que no se preocupa por el placer de la mujer (hoy en día visto como impensable), y también esa revelación femenina que viene desde épocas arcaicas y que quizá hoy nos puede parecer que lo que peleaban era una niñeria pero que en ese entonces era un gran logro para la mujer de la época y una afrenta terrible contra el tradicionalismo no solo en la cultura romana sino en casi todas las culturas antiguas.
Este libro es muy recomendable para aquellos amantes de la historia, de la historia antigua o del arte antiguo. A nivel personal Amor contra roma es maravillosa por varios motivo. El primero es la reflexión sobre la juventud y el amor. Ambos son factores importantes en la pax romana de Octavio y de eso no te das cuenta ( ni el mismo emperador) hasta el final. Sobre este personaje debo decir que ha sido un descubrimiento, dado que no me lo habían presentado así y este caso también se puede aplicar a Ovidio. Sin duda una lectura recomendable porque mezcla historia, reflexión con una chispa de humor.
Cinco fotografías en el tablero de Victor Amela, el autor, sirven de inicio a un revelador y entretenido camino por los tiempos de Roma, desde el año 12 aC hasta el 18 dC, los tiempos de Augusto. Y también los tiempos de Ovidio, el poeta de Ars amatoria, los versos que cambiaron la forma de entender el amor de pareja, desafiando las leyes morales de Augusto: un nuevo papel para el hombre que pasa de ser engendrador y violador, a amante, y para la mujer, que por primera vez vivirá el placer como un derecho. Venenos, intrigas, atentados, fiestas, termas, exilios… completan un fresco histórico inolvidable. Ideal leer “Amor contra Roma” y después “Lejos de Roma” del colombiano Pablo Montoya, un relato en el que el poeta Ovidio narra en primera persona sus últimos tiempos en el exilio de Tomis.
“Lejos de vosotros querellas y expresiones ofensivas: el tierno amor se alimenta de dulces palabras”
“El placer solo es completo cuando a la vez hombre y mujer caen vencidos”
“Princeps, los encantamientos nos los hacemos con cada acción. Tu destino es tu carácter”
“Tu familia será hija de lo que has hecho con ella. Tu desamor engendra desamor. Has consumido tu vida sembrando desafecto en tu familia, y tu último nieto es el fruto de esta siembra, él te lo demostrará… Tu descendencia rebosará de ninfómanas y sátiros, que buscarán saciar con sus ingles desaforadas su insondable vacío de cariño…”
“Urgídar, si confías en un amigo a quien la experiencia le ha enseñado algo, ¡vive para ti y huye lejos de los grandes nombres! Vive para ti, y en la medida de lo posible, evita lo demasiado ilustre: el cruel rayo llega desde un fuego muy brillante”
“Y nos enseña a los hombres a gustar a las mujeres, no a dominarlas: ‘Si quieres ser amado, sé amable. Ni la belleza del rostro ni la apostura arrogante bastan para el triunfo’ Y a ellas les enseña a gozar de los hombres”
“Hoy sé que hay algo más allá de la excitación y la conquista, y es la confianza y la entrega amorosa, el cariño, la sinceridad… (…) La pareja del futuro gozará del vínculo sexual cantado por Ovidio, pero también del aposentado amor que dan el cariño y el respeto mutuos”
Amela recrea una época de polémica sexual y amorosa en una Roma muy preocupada por su futuro como imperio. El joven Urgídar y su descubrimiento de Roma sirven como excusa para explicarnos como funcionaba la antigua Roma, tanto en los bajos fondos como en los máximos cargos, con especial hincapié en la forma de relacionarse entre ellos. Un punto de partida interesante que se aboca por la borda debido a la farragosa documentalitis que sufre la mala novela histórica: soltar datos históricos mal integrados en la narrativa, destacando más el libro por su valor divulgativo que por su valor como historia de por sí.
No ayuda el sorprendentemente pobre léxico del libro ni la visión limitada de Roma que se ofrece, simplemente lascivia pura y dura sin apenas ahondar más en sus fundamentos, a lo cuales sólo el personaje de Ovidio ayuda a desentrañarlos. Amor contra Roma es un triste debut de Amela en la literatura, y una oportunidad perdida de ahondar en la Roma sexual de forma atractiva y no superficial.