(Buenos Aires, 1989) Es escritora, directora de teatro y actriz. Dirigió las obras Brick, Mi primer hiroshima, Condición de buenos nadadores, En lo alto para siempre y Recital Olímpico (las dos últimas, en colaboración con Eugenia Pérez Tomas). Como actriz, fue nominada a los Premios Cóndor de Plata por su trabajo en la película Dos disparos del director argentino Martín Rejtman. Publicó el libro de cuentos Los accidentes (Emecé-Notanpüan, 2017) y la novela de no ficción El día que apagaron la luz (Seix Barral, 2019), declarada de interés cultural por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Formó parte de la selección “Ochenteros, escritorxs nacidos en los 80” en la Feria del Libro de Guadalajara (2017). Ha sido publicada en España, México y Chile y traducida al inglés y al portugués. En 2021 fue seleccionada por la revista Granta entre los 25 mejores narradores en español menores de 35 años.
Si hay cartas o diarios y una de las partes o ambxs son escritorxs o artistxs, lo voy a comprar; y no por el cotilleo -aunque siempre se agradece- sino porque para mí, esa escritura personal también es literaria. Este tipo de libros con frecuencia también nos asoma a procesos de creación.
No digo que no haya esto aquí. Lo que pasa es que soy una de esas decimonónicas que quiere encontrarse cartas perdidas, cartas espontáneas, cartas que no saben qué quieren decir y luego son reunidas en un libro y no cartas que se escriben para ser publicadas en un libro.
Está tierno, esperaba otro tipo de profundidad y diálogos, aunq siempre son bienvenidas las conversaciones entre amigxs, sobre todo por correspondencia. Qué intimo y cotidiano al mismo tiempo!
Me emociona la idea de despedirnos de gente que amamos, pero reencontrarnos en las letras y la escritura, a re aprender como sentirnos cerquita aunque estemos a mares de distancia. Me pegó directito en procesos que estoy transitando ahora….
No es mi favorito de la serie, está medio equis, pero hay partes bonitas y tiene conversaciones tiernas.
Hace unos días terminé Nuestro plan de fiesta, un libro de correspondencia entre Jazmina Barrera y Camila Fabbri.
A Camila nunca la había leído. A Jazmina la leí todas las veces que pude. Qué gratificante es leer a una de tus autoras preferidas y reafirmar ese hipnotismo que generan sus libros.
Siempre que leo a alguien que me gusta mucho tengo miedo. Miedo a desenamorarme de su estilo. Miedo a no entender el libro. Miedo a no conectar. Cuando sucede —cuando conecto, entiendo y me enamoro nuevamente— vuelvo a respirar con tranquilidad. Reafirmo que la magia existe también para los adultos y me entrego a la lectura.
Nuestro plan de fiesta es un abrazo sin una geografía clara: Buenos Aires, México, Roma, Madrid, San Sebastián. Es una conversación con un comienzo y un final arbitrario. ¿La diferencia entre ellos? Entré al libro expectante por leer recuerdos de la realidad, lo terminé pensando en qué significa la ficción.
Este libro es una conversación asincrónica entre dos amigas. Dos amigas que se ven poco, se hablan desde la distancia y logran intimidad a partir del juego de la palabra.
En unas cuantas cartas, las autoras —las amigas— nos invitan a silenciar las palabras para escuchar los sonidos de la vida, para llenar de color los planos que se suceden interminables en el día a día. Para darle entidad a todo aquello que nos rodea.
Este libro es un regalo 🩷 espero seguir leyendo a Jazmina mucho tiempo más y reencontrarme con la pluma de Camila, que me encantó.
Dos amigas escriben desde sus realidades esperando encontrarse, buscando, evocando el encuentro en medio de dos vidas llenas de actividades, trabajo y maternidad. Lindo, no me mató pero está bueno para pasar el rato. Se lee de una sentada.
3.5 es un libro que se lee en un par de horas y trata de , la correspondencia, por encargo, entre dos escritoras que me gustan y en la que descubro lo que la une al compartir una profesión común.
Me gustó leerlas, pero me hubiera gustado que fuera algo más genuino. Admiro la profundidad de Fabbri, su estilo narrativo, el peso de sus palabras. De Jazmina me gusta su capacidad de mostrarse vulnerable.
Es una correspondencia entre amigas en proceso, pero también a través de palabras muy contenidas porque a la final el ejercicio es un encargo para una editorial, seguramente las mejores conversaciones son las que no quedaron plasmadas acá.
Dos amigas intercambian mails compartiendo acerca de sus vidas personales, profesionales y reflexiones sobre la maternidad, amistades, viajes y fiestas. Durante ese intercambio epistolar terminan creando una ficción conjunta.
Fue una gran decisión para comenzar el año ya que es un libro corto y chill.
Le pongo tres estrellas porque, habiendo tenido amigas por carta, me hubiera gustado más intercambio cotidiano y un poco menos de reflexión.
4 estrellas porque nunca había leído a Camila y leer a Jazmina es garantía de que disfrutarás su escritura ✍🏼, también porque habla sobre sobre temas que me atraviesan por la mente últimamente como : viajar mucho, el perder la noción de dónde estás , que no dan ganas de ir de fiesta y que se prefiere estar en casa o tierra firme como dice Jazmina .
Entré rápidamente en el pacto de lectura. La complicidad, intimidad y amor son lindas de leer. No sé cómo o por qué no he podido parar de llorar, supongo que por habitar el después de. Feliz de que este libro sea un abrazo.
Tenía mucha expectativa por leer correspondencia y este libro no me llevo a buen puerto. En principio, porque la correspondencia es vía mail y en la misma narración cuentan que es intencional construir un libro de esta manera. Y dentro de la narración no hay nada contundente. Lugares y lógicas comunes.
Me gustó mucho la propuesta de creación cruzada, me dan ganas de probar con amigas, aunque me pareció que los momentos vitales hicieron que hubiera un poco de desequilibrio en la implicación.