Hay historias que te atrapan por su trama, otras por sus personajes y algunas más por la manera en que están escritas. Este libro hizo todo eso conmigo a la vez ✨
Desde la primera página, César Galicia me sumergió en la mente de un terapeuta sexólogo que narra con humor, al mismo tiempo que confronta. Si llevas suficiente tiempo en terapia (como yo, jhaja), sabes que hay cosas que puedes escuchar con calma… y otras que te remueven por dentro. Para mí, leer este libro fue un poco de ambas. Hubo momentos en los que me vi reflejada en las personas de la novela, hace unos años, este libro me habría pesado más… pero ahora pude disfrutarlo, incluso en las partes que más me incomodaron.
El protagonista lleva la historia con un tono ligero, incluso divertido, pero lo que cuenta no es para nada superficial. A través de sus tres pacientes (y él mismo)—cuyas historias se cierran de forma tan redonda que casi parece un anime corto (algo apresurado y un poco irreal para mi gusto)—, el libro explora los enredos de la mente humana, las relaciones, los deseos y la vergüenza. Esta última se siente casi como un personaje más de la trama, pero no uno que simplemente aparece, sino uno que, sin darte cuenta, te va guiando mediante un hilo invisible que se tensa poco a poco… hasta soltar el golpe en el momento preciso.
Además, tiene guiños otaku que disfruté muchísimo 💖 Es un libro entretenido, confrontativo, doloroso, divertido, valiente y, desde mi perspectiva, un gran ejemplo de sublimación ✨