Se les canta a las vacas en los Llanos de Colombia y Venezuela, a los bueyes en los campos de cultivos de Bután. En las montañas de Marruecos, pastores de rebaños y cazadores de serpientes amansan los animales con melodías de sus flautas. Se canta para aquietar, para que baje la leche, para guiar por los caminos, para arar la tierra, para acompañar la soledad. Se canta a viva voz o con instrumentos cuya misma anatomía aparece entrelazada con aquella del animal y de la vegetación que lo rodea.
¿Qué significado tienen estos cantos? ¿En algún momento pudimos comunicarnos mediante la música con otras especies? ¿Compartíamos con ellas un mismo lenguaje? ¿Era eso el paraíso?
De cantos y animales narra en primera persona un recorrido de ocho años en el que Carolina Arabia transita entre voces de humanos y animales y recoge unas manifestaciones culturales que parecen destinadas al olvido.
El libro incluye códigos QR que permiten escuchar las grabaciones de campo de los cantos.
Aquesta lectura juntament amb escoltar la Júlia Viejobueno i la Roser Vernet m’han fet pensar en totes els constums que s’han perdut o s’estan perdent. Comunicar-nos cantant, cantar per fer la feina menys costosa, cantar per animar als animals, cantar per no estar sols. Tot i així, esperava que em mogués més i que em conectés més amb la natura i els avantpassats.
Un diaro, un libro de viajes, un ensayo, un archivo sonoro y emocional, un poemario, un compendio de preguntas y un libro sin territorio ni categorías <3