Una nueva estación. Tres líos vitales. Bastantes amigos, mil meteduras de pata y un millón de comeduras de tarro. La vida de Leyre, Fran y Natalia está llena de alegrías, tristezas y cosas que no se sabe lo que son. Igual que la tuya.
Muy en la línea del otoño, la segunda parte sigue narrando la historia de Fran, Natalia y Leyre con momentos de tensión, de mil pensamientos que te devuelven a la adolescencia y unos personajes que, aunque en ocasiones se me han confundido, hacen que la historia sea bien completa y algo compleja para lo que puede llegar a pasarle a un adolescente.