‘Hombres-lobo’, es una antología monotemática, muy bien prologada por Juan Antonio Molina Foix, y con una gran traducción de Francisco Torres Oliver. La presente edición de DeBolsillo incluye cuatro relatos, aunque la edición original de Siruela tenía un par más, sobre todo el de Algernon Blackwood ‘El campamento del perro’, que por su extensión no ha sido incluido.
El lobo blanco de las Montañas Hartz, de Frederick Marryat (1837). (*****) Este relato, mi favorito del libro, forma parte de la novela El buque fantasma, aunque acostumbra a ser incluido en todas las antologías de este subgénero porque se puede leer independientemente. Krantz y Philip navegan entre las islas malayas, cuando el primero empieza a contarle la trágica historia de su familia.
Hughes, el hombre-lobo, de Sutherland Menzies (1838). (***) La familia Hughes es despreciada y temida por ser considerados Loberos. Ante la adversidad de la familia, Hugues, el hermano mayor, decide hacer uso del temor que se tiene en la población por los hombres-lobo.
La caza, de Peter Fleming (1931). (***) Dos hombres se conocen en una estación, y uno de ellos empieza a contar al otro una extraña historia. Escrito por el hermano mayor del creador de James Bond, se trata de un buen relato, aunque el final, leído a día de hoy, es bastante predecible.
El Gâloup, de Claude Seignolle (1959). (*) Narrado en primera persona por la bestia, no me ha gustado y lo he abandonado porque no he logrado entrar en la historia.