Crawling, 1989. El peor lugar del mundo para comenzar de cero. Y para una chica que tan solo pretende ser invisible, no hay entrada más desafortunada que simpatizar con la persona menos recomendable de este Wadie Mason. El inadaptado satanista del pueblo, el tío rarito con collar de perro y las uñas pintadas de negro que presume de referirse a sí mismo como Baphomet. El guitarrista encantador, divertido y rebelde, amante del rock, cuya sonrisa tiene el poder de sanar o destrozar el mundo a su paso… Y también a mí. Sé que debería alejarme, pero no puedo. Falta muy poco para que Wadie deba rendir cuentas ante un viejo enemigo, y necesita ayuda. Se acerca el momento de revelar las incómodas verdades que Crawling oculta o enfrentarse a una muerte segura… Nadie puede cortar una flor sin perturbar una estrella. Nadie puede cometer un error sin arrastrar a otros consigo. En un mundo donde ser diferente se paga muy caro, ¿eliges amar o destruir?
Alucinante. Me esperaba una historia de amor, pero cuando lo descubrí resultó ser mucho más que eso: bullying, acción, criminalidad, adolescentes con problemas de adultos pero también de adolescentes... Me encantó. Me animó a leer tras mucho tiempo de parón. Lo mejor es que el libro tiene musicalidad. Una pasada.