En 1999, la periodista Ana Romero entrevistó a Carmen Díez de Rivera, una eurodiputada del PSOE rodeada de un halo de misterio. Carmen, conocida como la Musa de la Transición, quiso contar su historia antes de morir de cáncer, ese mismo año, a los 57 años. Catorce años después, Planeta reedita las memorias de esta hermosa mujer, una mente política avanzada con visión premonitoria: «La política no puede ser una profesión permanente o una renta vitalicia. Creo que hay que estar siempre en transición. Desgraciadamente, la clase política y la periodística en España están convencidas de que ya lo hicieron. Se equivocan». Amiga personal del Rey Juan Carlos desde que éste era príncipe de España, fue la mano derecha de Adolfo Suárez como su jefa de gabinete en el segundo gobierno de la monarquía. El triángulo formado por Carmen, Suárez y el Rey empezó a construirse en 1969 y se cimentó durante los diez meses del último ejecutivo predemocrático de España, entre el 13 de julio de 1976 y el 13 de mayo de 1977. Luego se desmontó. Las maledicencias de la época la persiguieron de por vida. Por su estrecha relación con Suárez y con el Rey, dos jóvenes apuestos y amantes ambos de las mujeres. También por su desgarradora historia personal: hija ilegítima de Ramón Serrano Suñer y de la marquesa de Llanzol, a los 17 años se enamoró de su hermano sin conocer su parentesco y quiso casarse con él. A partir de ahí dedicó su existencia a buscar una felicidad que se le resistía: monja de clausura, misionera en África, agnóstica, roja peligrosa, pija resentida, profundamente religiosa, incomprendida.
Personalmente encuentro el estilo de la autora pastoso y marujo. Me sobran sus observaciones y arranques de protagonismo. Es un libro que me plantea más preguntas que respuestas ofrece. Y sin embargo, la protagonista resulta un personaje fascinante, única.
Me ha gustado mucho conocer más de cerca a la protagonista del libro, un personaje importante de la Transición que sigue siendo una gran desconocida para la mayoría de españoles. Interesante y entretenido, una lectura ágil si se conoce un poco el periodo histórico.
Biografía de Carmen Diaz de Rivera, un personaje minusvalorado por unos, sobrevalorado por otros y despreciado por algunos. Jugo un papel relevante en el primer año de la Transición a la democracia en España, como Directora de Gabinete del presidente del Gobierno. Desde la designación de Suarez como primer ministro del segundo ejecutivo de la monarquía juancarlista, estableció relaciones entre los herederos del régimen fascista y la oposición democrática para una reforma pactada. Empujo hasta la saciedad la legalidad del PCE y su ideario próximo a la socialdemocracia le llevo al cese meses antes de las primeras elecciones.
Marcada por lo que llama la "tragedia familiar" –su enamoramiento y casi boda con su hermano, del que desconocía que era tal– dio lugar a una rica y contradictoria personalidad. Culta, viajante del fervor religioso al fervor religioso pasando por el agnosticismo, poliglota y mujer de mundo en una era que suponía sinónimo una dama casquivana. Envuelta en polémica en todas sus militancias políticas, que eran una coartada de su compromiso social ajeno a la obediencia de cualquier líder, feminista sin llamarse tal y adelantada al ecosocialismo –una etiqueta que se dio a sí misma– en su paso por el Parlamento Europeo.
He disfrutado el libro recordando una época que viví cuando empecé a ser consciente del mundo, pero es difícil que esta obra interese a quien no quiera asomarse a nuestra historia relativamente reciente.