El trágico tormento de las palabras es un cúmulo de poemas que llevan consigo la carga emocional de una joven que por mucho tiempo mantuvo sus sentimientos dentro de su mente y su corazón, cargando el peso de las cicatrices en la espalda, aquellas que no le correspondían.
Y aunque es complejo aceptarlo, el dolor, la frustración, el miedo, la soledad, la desesperanza, los días oscuros y los momentos que nos hacen dudar si estar vivos tiene algún propósito tienen una solución. Todo y nada. En conjunto. En un intento de salvarse en soledad. Desde el corazon. Escribir, salva.
Martina crea este poemario para compartir sus sentimientos de la manera más desgarradora y hermosa posible. Te vas a encontrar con poemas que poseen una pluma atrapante y muy sensible, además de que seguramente logres sentirte identificado a lo largo de las páginas. La autora nos hace un recorrido por las vivencias y los pensamientos más dolorosos que podemos atravesar, animándose a compartir todo lo que surge en su cabeza y en su corazón para transformarlo en una poesía que sin dudas merece ser leída. Me gustó muchísimo y me hizo reflexionar sobre todo lo que tiene que ver con uno mismo, cómo nos hablamos, cómo a veces nos dejamos de lado, y lo difícil que se nos hace la vida por momentos. Realmente no tengo más palabras para describir este poemario, simplemente léanlo y adéntrense en este viaje!
Para mi fue un 4⭐️, me sentí muy identificada en muchísimos fragmentos de los poemas y conecté con todo lo que iba presentando Martina. Sin dudas, precioso.
Las palabras salvan nuestra vida y son ellas las que guían nuestro camino. Se usan como escudo, pero también para herirnos a nosotros mismos, son oscuridad y luz al mismo tiempo.
En "El trágico tormento de las palabras" nos encontramos con un poemario precioso, lleno del alma y de los sentimientos de la autora. En sus páginas vemos reflejados sus miedos, dudas e inseguridades, pero a la vez un a valentía y resiliencia increíbles. Es imposible no sentirse identificada con sus poemas y todo lo que transmite.
Les comparto uno de mis versos favoritos: «Y quizás mis restos te alcancen en la orilla donde te quedaste atascado en la arena movediza con sentimientos y canciones que un día dedicamos al mar»
Tienen que leerlo y dejarse enamorar por la pluma de la autora. Sus poemas dejan expuestas tus heridas, pero luego se encargan de sanarlas. Totalmente recomendado, es un viaje a lo más profundo de uno mismo.
Los poemas que leí acá me estuvieron acompañando en unos días medios raros y tormentosos, así que fue fácil conectar con algunos de ellos. Ademas la manera de expresarse de Martina es muy sentida y resulta sencillo empatizar con las emociones que transmite.
Siempre digo que los poemarios son muy personales, propios de las vivencias que transita la persona que los escribe, pero lo mágico sucede cuando esas palabras que escribieron otros logran identificar tus emociones. Seguro que podrán encontrar en ellos algo con lo que identificarse como me paso a mí.
Estos poemas transmiten emociones vulnerables y miedos, rupturas, perdidas y el aprender a valorarse aunque cueste en un principio. Me encantó el recorrido que hace Martina por su montaña rusa de emocines. Es de esos poemarios que te acompañan y se quedan un rato con vos después de terminarlos, con palabras todavía susurrando de fondo. Se los recomiendo un montón.
En estos títulos encontraremos un enorme desahogo de miles de cosas, principalmente, sobre el amor propio, la soledad, y la impotencia de que los ojos de los demás nos acechen tanto que terminan empañando nuestros pensamientos. Cómo nos volvemos nuestros propios enemigos y nos desechamos al hacer propio lo ajeno.
Martina lo vuelve muy real, y si bien parece triste, es también una forma de sanar y de escupir lo que nos esta molestando. Al hacerlo, invita al lector a desahogarse con ella en sus palabras. Es un dolor y una sanación compartida que busca la autora para que podamos hablar de estos temas que parecen siempre querer ocultarse por miedo al “qué dirán”.
En lo personal, es de los poemarios que más me llegó, pero supongo que es en parte por haberme sentido identificada en más de uno de sus títulos. Y, al menos, esta es mi interpretación al respecto.
Es corto y engancha, se puede leer en un solo día.
Este poemario es personal para la autora y se nota, es como si los poemas tuviesen alma, por así decirlo, a lo que me refiero es que transmiten un montón, son poemas que te llegan y te hacen sentir. De hecho la primara vez que lo leí lloré.
Además la forma de escribir de la autora me resulta preciosa, como juega con el lenguaje y la sonoridad de algunas rimas.
Este poemario ya desde el título te avisa con que sentimientos te vas a encontrar. Hay mucho dolor, sufrimiento, no sentirse suficiente pero también hay amor propio y llanto y darse cuenta que unx merece algo mejor, que lo quieran bien, que lo escuchen, que lo tengan en cuenta.