Esta es la historia del encuentro entre dos Oriente y Occidente conectados por una red de caminos conocida como la Ruta de la Seda, por la que circularon la ambición, las riquezas, el poder y, sobre todo, el conocimiento.
Todo comenzó con un puñado de objetos. Valiosas posesiones que pasaban de mano en mano y recorrían miles de kilómetros a través de océanos, desiertos y montañas. Su inmenso valor no dependía solo de su belleza o de la pericia necesaria para elaborarlas; aquellas mercancías exóticas poseían la capacidad de hacer soñar a los que las contemplaban con tierras lejanas y parajes desconocidos, preguntándose cómo serían las gentes capaces de fabricar esas maravillas. Fue así como Oriente y Occidente comenzaron a buscarse.
Estas páginas relatan esa búsqueda. Una fascinante aventura protagonizada por emperadores, mercaderes, misioneros, peregrinos errantes, feroces conquistadores, portadores de tributos y eruditos que recorrieron tres continentes —desde el valle del río Amarillo hasta las aguas del Mediterráneo— junto a caravanas de camellos, a bordo de dhows y naos o a lomos de veloces caballos de la estepa.
En las bodegas de sus barcos y en las alforjas de sus bestias de carga transportaron mercancías, pero también inventos, costumbres y nuevas formas de pensar. Fue así como los caminos de la seda se convirtieron en las venas del mundo, el escenario en el que se intercambiaron creencias y productos, y donde se materializó uno de los anhelos más hermosos del ser el deseo de conocer al otro.
Gracias por este fascinante libro lleno de Historia con mayúscula. La autora tiene una capacidad admirable para hacer que los personajes , momentos y lugares más lejanos en el tiempo se sientan cercanos y relevantes. Además, la estructura del libro es muy ordenada, lo que facilita seguir los eventos sin perderse, incluso cuando se tratan temas amplios o épocas extensas. Al cerrar el libro, me di cuenta de que no solo había adquirido nuevos conocimientos, sino que también había desarrollado una comprensión más profunda del impacto que tuvo la Ruta de la Seda en el devenir histórico.
Soy un apasionado de la historia y como tal, hace tiempo que sigo a Eva Tobalina desde la distancia a través de sus conferencias. Esta, tengo que confesar, fue la motivación principal para meterme en esta aventura literaria.
Es un proyecto sumamente ambicioso, narrar la historia de las relaciones entre Oriente y Occidente durante más de 1700 años!!
Tengo que decir que, con temor a quedarme corto, es un libro realmente maravilloso! La autora nos lleva a un recorrido muy ameno y muy bien articulado, adentrándonos en las historias de grandes ciudades como Alejandría, Bagdad o Constantinopla, en los detalles de las conquistas de Alejandro, en la magnificencia de las dinastías Chinas, en la rápida y efectiva expansión musulmana, en las contundentes invasiones mongolas lideradas por Gengis Kan, en la grandeza de los imperios persa, otomano y timurida, en la belleza y esplendor de Samarcanda, entre muchos otros temas.
Dos mundos, dos polos que duraron más de mil años imaginando cómo sería ese territorio que quedaba mucho más allá de lo conocido por ellos, y con el que sin embargo, comercializaban muchas mercancías por medio de terceros, tratando en repetidas ocasiones de enviar embajadores y crear lazos diplomáticos.
Cientos de años buscándose sin saber a ciencia cierta cómo encontrarse. Y fue durante este proceso que se crearon, con el paso de los siglos, una serie de rutas terrestres por donde fluyeron caravanas y mercancías, atravesando literalmente todo el mundo conocido.
Muy posteriormente los europeos (fundamentalmente portugueses y españoles) se embarcaron en una aventura marítima para tratar de reemplazar estas rutas, lo que los llevó como consecuencia a descubrimientos y colonizaciones que cambiaron el mundo…
Una narración muy bien pensada y estructurada, de la mano de una tremenda historiadora… 650 páginas de conocimiento puro.
Nunca escribo reseñas, pero creo que este libro lo merece.
Intentar abarcar en un solo libro un concepto tan impreciso y extenso en el tiempo y el espacio como la Ruta de la Seda es muy ambicioso, pero hacerlo así es, además, una genialidad.
Aun con las expectativas altas por sus conferencias, la capacidad de Eva para entrelazar las relaciones comerciales entre tribus, pueblos e imperios de medio mundo a lo largo de más de 17 siglos y conectar todo eso con sus devenires me ha parecido asombrosa.
Es una verdadera aventura leer este libro, es un viaje a través del espacio geográfico y del tiempo. Un deleite para quien busca un texto que de contexto a los datos, parte describiendo las principales rutas que conectan Chang'an en China con Constantinopla y Alejandría en el Mediterráneo pasando por los desiertos de Taklamatan, los ríos Jaxartes y Oxus, Persia, Mesopotamia y el Levante, lugares conectados tanto por tierras y por mar.
Luego viene un viaje histórico con cuatro grandes etapas, la Era de los tres imperios (Roma, Imperio Parto y la dinastía Han en China), luego la era de los califatos dominada por los ejércitos musulmanes, la dominación mongol que puede ser el momento de mayor auge de la ruta de la Seda, el imperio de Tamerlan que termina dividiéndose en imperios musulmanes de la pólvora (Mogol, Persa Safávida y Turco Otomano) que concluye con la caída a Constantinopla y finalmente el ocaso de esta ruta con los viajes de Portugal y España en busca de nuevas rutas con la India.
La lectura es ágil, lejos de abrumar con referencias geográficas e históricas, no sólo muestra el viaje de las mercancías, sino de los artistas, peregrinos y creencias. Ha sido un grato descubrimiento para mí.
Lograr un relato tan abundante y que el lector mantenga el interés es una tarea muy difícil. La autora lo consigue con creces y permite un recorrido por la historia y la geopolítica que van determinado cambios en la ruta de la seda a lo largo del tiempo. Dinastías chinas, imperios mongoles, persas, griegos, romanos, bizantinos, egipcios y pueblos de las estepas conviven en este tremendo libro. Imperdible.
Un libro fascinante que acerca al aficionado a la historia, con la ruta de la seda como hilo conductor, a los entresijos de los imperios de Asia Central y China y a su complejidad geográfica, cultural, económica y religiosa. Proporciona un contexto gigantesco a los cambios allí producidos y cómo estos han ido modificando y dibujando Europa. Y todo ello lo hace de un modo entretenido, combinando la historia dura con relatos tan épicos como reales y descripciones geográficas excelsas. Probablemente, uno de mis libros favoritos.
Un auténtico festín. Una historia de historias: de la seda, de las especias, de docena y media de imperios y de cómo se conectaron y se soñaron los unos a los otros a lo largo de seis milenios. La vastedad de los temas que la autora trata y de su erudición es asombrosa, y además está muy bien escrito.
Es increíble que un libro que abarca tantísimo (desde la China de los Han hasta el Imperio español) lo haga con esta precisión y sobre todo, con esta soltura.
Son 650 páginas de Historia, datos geográficos y mucho amor por lo que se cuenta. Obra maravillosa.