Desde ya os digo que si os gusta el subgénero del terror denominado "Slasher", os va a enamorar este libro. Y si no os habíais topado con él antes, quizá sea la mejor manera de acercaros al género.
Vamos a contar con la perspectiva de Jill y Stu, dos amigos adolescentes que decidieron que sus vidas eran demasiado aburridas, por lo que se lanzan a cometer as*esinatos al más puro estilo de los protagonistas de esas películas slashers que tanto les gustan.
No tenemos por costumbre leer libros en los que los protagonistas sean los "malos" de la historia. Los as*esinos. Y vamos a ver todo con sus ojos. Desde lo que sienten, como forman sus planes, como hablan de las víctimas y como acaban con ellas. Incluso debo admitir que les he cogido un poco de cariño, aún sabiendo todo lo que estaban haciendo.
El autor, un auténtico entendido del género, nos regala infinidad de referencias de películas (de las que yo también soy como fan), como Viernes 13, Scream, Halloween, Chicas Trágicas... y un montón más que seguramente conozcáis. Clásicos y cine más moderno.
Hay escenas muy grotescas, violentas y llenas de momentos muy remarcables, pero también un humor ácido y negro, muy propio de este estilo de películas. Contiene también mucha crítica social, todo tipo de perversiones humanas y momentos que nos dejan con la tensión galopando en el pecho.
Me lo he pasado tan bien, pero tan bien leyendo este libro, que ojalá lo hubiese hecho antes. Un slasher que recomendaré a todo el mundo, porque se nota que es un café para cafeteros, amantes del género y lectores que estén dispuestos a emociones fuertes.