La muerte existe en la tierra desde el principio de la muere la hierba, muere la bestia y termina el día para transformarse en noche. El ser humano, en cuyo corazón se ha implantado la eternidad, aplasta a la razón con el peso de la querencia y crea un mundo mítico donde lo inexistente cobra terrorífica vida. Jorge Fernández recoge con gran habilidad la historia de la muerte y retrata 15 de sus rostros, los que pinta en sendos cuentos con prosa clara y poética. Aunque la muerte reside en estas páginas, el autor no se deja seducir por el falso encanto del gran enemigo del ser humano.
Las formas de la muerte, de Jorge Fernández, forma parte de la colección Voluta, la cual consiste en obras latinoamericanas actuales de poesía, prosa y teatro cuya calidad literaria es respaldada por la editorial Cazam Ah.
Muy buenos cuentos. Escrito de una manera que permite una lectura fluida, Jorge supo poner a la muerte en diferentes contextos desde lo místico y fantástico hasta el día a día.
En Las formas de la muerte, Jorge Fernández entrelaza lo íntimo y lo colectivo en una narrativa que convierte a la muerte en territorio compartido. Sus relatos dialogan con cosmovisiones indígenas, mestizas y populares que la entienden como tránsito, continuidad y vínculo entre generaciones, mostrando cómo estas tradiciones resisten frente a la violencia estructural y a la imposición de visiones occidentales. Al mismo tiempo, su voz se desliza hacia lo confesional, como si partiera de memorias personales que, al narrarse, se transforman en experiencias universales. Así, lo individual se funde con lo cultural y la muerte deja de ser una abstracción para revelarse como un lenguaje común que habitamos de maneras diversas.