Se dice que Santos Andújar es más autómata que hombre. Este misterioso aristócrata de San Juan apenas sobrevivió a una enfermedad desconocida que mató a toda su familia, dejándolo con múltiples prótesis y forzándolo a llevar una existencia recluida. Sin embargo, su oscuro y caprichoso mundo se ve alterado por la llegada de su bella y hedonista prima, Violeta Andújar. Despreocupada por la inminente Guerra Hispanoamericana que amenaza su mundo, Violeta se interesa más por las intrigas sociales y los amantes secretos. Al principio, desprecia a su pariente «inválido» y eternamente enmascarado, hasta que una serie de extraños e inquietantes sucesos revelan que la dolencia de Santos va más allá de lo natural, entrando en lo paranormal y lo futurista. De repente, Violeta se encuentra atrapada en una turbulencia política y en una oscura y extraña seducción por parte de un hombre... que tal vez no sea un hombre en absoluto.
Aunque hay libros que se pueden leer de una, hay otros que son para saborearse como un buen cóctel. Sorbo a sorbo y con paciencia. Andú El robot galán de San Juan es muchas cosas, pero ni es directo ni es monocromático. Es audaz y ambicioso; contiene múltiples niveles y es intrincado de la mejor manera posible. Es un libro que tomé con calma y recomiendo lo mismo. No tengas prisa. Disfrútalo, porque está lleno de detalles y, me atrevería a decir, de cablería complicada.
A ratos steampunk, a ratos fantasía oscura, y en ocasiones con pinceladas de ciencia ficción, Andújar es una novela cuya narrativa, al igual que uno de sus personajes, se lanza de cabeza, sin preocuparse por las expectativas del lector. La violencia es tan intensa como las emociones, y una vez que pasas la última página, es probable que no vuelvas a ser el mismo. Cuando un libro logra eso, puedes llamarlo habilidad, puedes llamarlo talento, o simplemente, magia. J.D. Estrada - Escritor puertorriqueño
Andújar, el Robot galán de San Juan, es una novela que desarrolla y ubica a sus personajes en el Viejo San Juan para una época que no existió en concreto, tal cual se describe entre los avances tecnológicos de un tal Forsyth, pero que aún así, la podríamos reconocer bien en nuestra historia y propone sobre este contexto histórico, una ficción steampunk que sumerge a sus lectores en aguas profundas y llenas de conflictos políticos, conflictos sociales, opulencias, caprichos, galas, esoterismo, tecnología, religiosidades... y un romance que viéndolo venir, me tomó desprevenida.
Justo antes de que la corona española suelte la isla y esta sea reclamada por el gobierno estadounidense, llega la Condesa Violeta Isabel Andújar a la casa del Conde Santos Andújar y contra toda voluntad, se hace dueña y participe de un mar de conflictos y situaciones que le arrebatarán la rutina a Santos Andújar y seguramente, la paz a los lectores. La cuestión será ¿qué capacidad puede o no tener Violeta de reformatear, reprogramar y repersonificar a Santos Andújar? y ¿cuánto de ello nos hará odiarla o cuánto de ello, nos hará amarla? Sin decir mucho, podría abundar que la familia Andújar se ve abatida por una necrosis que causa estragos y para Santos, uno de los pequeños, la tecnología será la línea entre su vida y la muerte. Una especie de máquina viva y "humana" atada a los relojes y los clics y clacs, que encontrará en el cuidado de su tía una especie de hogar seguro. Sin embargo, la visita de su prima, ahora comprometida y próxima a casarse, pondrá todo patas arriba e impulsará el despliegue de incógnitas, secretos y acciones, que llevan mucho tiempo guardadas.
Debo admitir que llegué a estas páginas esperando algo y me fui de ellas obteniendo otra cosa; zarandeada por el oleaje feroz de los Andújar y las tragedias que persiguen el apellido. Mi experiencia fue mixta en muchas ocasiones y adentrarme a esta historia fue un acto de confianza en el que cedí el control absoluto a la Cardona, su autora, para que entre las muchas preguntas que me surgían, ella me contara maravillas. Mi alma lectora fue al paso de sus líneas y no al propio ritmo de mis deseos. No es una obra en la que se pueda forcejear, sino que es una historia para entregarse casi por completo a la merced de la autora y lo que esta ha preparado para uno, pues la Cardona desde un principio hace notar que no es ella entrando a nuestra vida, sino que somos nosotros entrando a su mundo, a sus leyes, a su fantasía oscura. Donde pensé que no podía sorprenderme más, daba más giros y más vueltas.
Empaticé con un personaje imposible de amar y amé a un personaje con el que se me hacía imposible empatizar. Fui presa de batallas internas y externas y sucumbí, por semanas sucumbí.
Definitivamente el punto fuerte de esta obra está en sus personajes. No hay dudas de que son sólidos y tienen matices que los hacen reales y palpables. Santos y Violeta son una imagen clara en mi mente y como lectora tengo la impresión, de que permanecerán conmigo largo rato. Sin embargo, la estrategia y la técnica en el desarrollo de los personajes no termina aquí, pues la historia goza de otros personajes que también están muy bien desarrollados, a pesar de ser secundarios, cada uno con sus motivos e intereses a beneficio de cada cual. Por otro lado, el estilo narrativo es lo que yo llamaría de antaño, pero no de antaño a lo boricua, sino antiguo a lo nostálgico, tal vez. Esta no es una narrativa líneal o básica, sino que es una que busca entretejer a su lector entre las palabras, y el orden en el que transcribe la historia, las escenas y los diálogos. Hay cierta poética entre sus líneas, cierto aire filosófico y romántico que hacen de la pieza, una abstracción y NO abstracción literaria, si es que esto hace algo de sentido.
Esta lectura es para devorarla a pasos, para saciarse a sorbos y para disfrutarla a caricias lentas. Desde que leí los primeros capítulos, decidí que esta no era una lectura de entre ratos, sino una que ameritaba la plena acción de "sentarse a leer".
San Juan ha cobrado una nueva perspectiva para mí y la Norzagaray nunca volverá a ser lo mismo.
¡Recomendado!
Deseándoles la mejor de las lecturas, Natalie Rosario Ruiz | La Malamañosa