Fácil de leer, muy entretenida, y tiene bastante enganche.
Por otro lado, la verdad es que no entendí bien el final. Ella se dirige a esa tercera persona durante toda la novela, pero no se detalla bien ese personaje. Es confuso para mi.
Tampoco entendí como es posible que una mujer fuerte y enfocada, como Maritza, no sea capaz de llevar las riendas de su hogar, y esté tan perdida en su vida personal al grado de llegar a la sumisión.
¿Cómo una abogada, socia de un bufete, y emprendedora, nunca enfrenta a su marido, ni a su hija mayor? Ni a Lilliana, inclusive cuando su comportamiento es impropio y preocupante.
Es como irónico y, para mi, inexplicable. En mi opinión no es una actitud que vaya acorde al personaje de Maritza.
O sea, en su familia (hijas, marido, hasta la suegra) no se respetan, ni se consideran. Me es dificil ver una persona tan luchadora conformarse con sendas actitudes, desprecios y desplantes, sin una reacción.