En el siglo XIII muchos entendieron que se iniciaba una nueva era para la humanidad: el llamado tiempo de los lirios, un tiempo nuevo, lleno de paz y justicia, con una Iglesia renovada y un mundo organizado en pequeñas comunidades contemplativas. Esa creencia estaba auspiciada por, entre otras cosas, las enseñanzas y el ejemplo de Francisco de Asís, quien, según descubre el autor al llegar a la región italiana de la Umbría, sigue muy ligado a sus paisajes, sus ciudades o su arte. A medida que recorre la comarca –que destaca por su sobriedad: pueblos medievales, mucha piedra y amplios valles, todo envuelto en un refinado halo místico–, nuestro viajero se entrega a la contemplación de frescos y a desentrañar los misterios del santo de Asís a través de la huella que el fraile y la propia región dejaron en la obra de artistas de todas las épocas, desde los pintores del primer Renacimiento –en especial el enigmático Giovanni di Pietro, Lo Spagna– hasta autores como Goethe, Montaigne, lord Byron, Hermann Hesse, Simone Weil, Chesterton, Saramago, Franz Liszt o Pasolini. Emparentado con los cínicos e inspiración para los movimientos utópicos de todo tiempo y lugar, aquel joven e iluminado Francisco despreciaba el dinero y practicaba la pobreza voluntaria y la predicación para advertir a una sociedad y a una Iglesia contaminadas por el afán de riquezas, así como para encontrar el viejo y casi olvidado camino de la sabiduría o de la salvación. Como si hubiera vislumbrado y comprendido el futuro, se opuso con determinación al imparable curso económico y moral de la Historia, de ahí que sea una figura constantemente revisitada. Tirando de diversos hilos, con un estilo ameno y una prosa nítida y elegante, Valero capta el encanto de una región fértil e inquieta, en el plano espiritual y en el artístico, a la que tanto debe la cultura europea.
Vicente Valero nació en la isla de Ibiza en 1963. Es uno de los principales poetas de su generación, autor de seis poemarios y Premio Loewe. En 2014 Periférica publicó su primera y elogiadísima novela, Los extraños, a la que siguieron Las transiciones (2016), primera de una serie de novelas cortas «de formación» a la que pertenece también Enfermos antiguos (2020). A medio camino entre el ensayo literario y el libro de viajes se encuentran El arte de la fuga (2015), Duelo de alfiles (2018) y Breviario provenzal (2021). En 2017 Periférica recuperó, en una edición corregida y ampliada, su ensayo Experiencia y pobreza. Walter Benjamin en Ibiza, traducido ya a varias lenguas.
Sin duda es el libro más bonito que he leído este año y posiblemente uno de los más bonitos que vaya a leer nunca. Valero nos teletransporta a la vida de Francisco de Asís a través de un viaje a la Umbría italiana. Ojo, no es una hagiografía del santo ni es un simple viaje que hace el autor por Italia. El recorrido que va haciendo el autor, entrelazándose con la vida de Francisco de Asís, va dando foco a temas tan diversos como pueda ser la arquitectura, la filosofía o el arte, pero también consigue unir a escritores, pintores y artistas de la talla de Saramago, Hesse, Simone Weil, Giotto, Lo Spagna, Lippi, Voltaire, Lord Byron, Turner, Gozzoli y Cimabue, entre otros. La lectura es calmada, sosegada. Es como un bálsamo. La elegancia y la tranquilidad de la prosa te atrapa en el primer instante. Libro altamente recomendable. Es mi primera lectura de Valero y no será la última. Me he llevado la grata sorpresa de encontrar esta joya literaria.
Aproximación a la vida de San Francisco de Asís a través de un viaje a la Umbría. Escrito como un diario de viaje con múltiples referencias artísticas y culturales y de la relación con el santo de personalidades históricas posteriores.
Diario del viaje del autor por la región italiana de Umbría en el que habla de su arquitectura, su arte, sus paisajes y su gastronomía. La figura de san Francisco de Asís, al que considera un adelantado a su tiempo, un constante precursor, es el eje del relato. En el siglo XIII nació una nueva sentimentalidad religiosa con los ideales franciscanos, ligada a la fraternidad, la humildad y la pobreza, y, con ella, nuevas formas de expresión y de relaciones urbanas.
Explica que san Francisco causó tanto impacto en la sociedad de su tiempo porque se comportó como suelen hacerlo los héroes de las fábulas, «cambiando su estado para conseguir la meta: era rico y se hizo pobre; era amo y se convirtió en siervo; era cuerdo y se transformó en loco; era listo, pero se hizo el tonto y distraído».
Las reflexiones de Valero son cuidadas y precisas, sirva de ejemplo esta tan íntima sobre su relación con la fe: «¿quién, si ha tenido una infancia católica, no piensa muchas veces en ella mientras pasea tranquilamente por las calles de Roma? ¿Y quién no ha acabado también preguntándose alguna vez si perder la fe significó en verdad entrar en razón y un acto de madurez, o simplemente una consecuencia más de la desidia y el aturdimiento con que inauguramos la vida adulta?».
Además, el autor examina de forma ágil las impresiones de muchos artistas y escritores a los que les interesó san Francisco, como Chesterton, Hermann Hesse, Simone Weil, Franz Liszt, Pasolini o el pintor Giovanni di Pietro, conocido como Lo Spagna.
He de confesaros una cosa: no hay género que me guste más que los diarios de viaje. “el tiempo de los lirios” de Vicente Valero es uno de los que más me han gustado. Pasear a su lado en busca de las huellas de San Francisco por Asís y alrededores ha sido un places que he podido disfrutar desde la comodidad de mi sofá. No se puede comparar con los grandes diarios de viaje italianos ( todo el mundo sabe cuáles son) porque Valero es delicado, conciso y disfrutón. Es culto pero también terrenal, le gusta la arquitectura, pero también la naturaleza. Es curioso pero mantiene cierta distancia. Y realista. Solo así podría escribir esta frase: “(A partir de cierta edad, según me he dado cuenta últimamente, ya no sé viaja a este sitio o a aquel otro pensando que uno regresará en una nueva ocasión.)”. Más que recomendable.
Crónica de viaje por la Umbría de San Francisco de Asís en la que Vicente Valero reconstruye la vida y enseñanzas del santo a través de los ojos de los artistas que como Herman Hesse, Saramago o el pintor Lo Spagna (entre muchos otros) abordaron la vida del santo. A partir de ellos y de su propia reflexión que le inspiran los bellos pueblos medievales y paisajes de la Umbría, el autor con una prosa clara y elegante nos muestra la atracción que siempre tuvo San Francisco desde el Siglo XIII y su todavía vigencia actual como referente animalista y ecologista y como alternativa al mundo neoliberal, analítico y nada reflexivo.
Leer a Vicente Valero es siempre gratificante. El tiempo de los lirios no habla solo de Francisco de Asis y de su afición por la errancia y las ermitas, de la Umbría y de sus habitantes, de Lord Byron, de Simone Weil, de Saramago, del autor del Stabat Mater, de Lo Spagna, de Stendhal, es una combinacion de todo y más. Leer a Vicente Valero es un disfrute accesible a todo el mundo. Muy recomendable éste y todos sus libros publicados en Periférica, la editorial con sede en Cáceres.
Francisco de Asis no solo es un personaje más del enorme santoral católico, es una de las personalidades que han influido no solo en la fe católica sino también en el pensamiento y la creación artística, este recorrido por los lugares donde San Francisco pasó su vida nos recuerda como también involuntariamente tocó y sigue tocando a la creación humana.
Un viaje muy ilustrativo por la Umbria italiana recorriendo lugares simbólicos con la vida de San Francisco de Asís como hilo conductor. El estilo es peculiar, con frases largas que enlazan una idea con la siguiente. El libro está lleno de referencias artísticas, a veces difíciles de seguir por su densidad. Un viaje entretenido y muy enriquecedor sin duda.
«Hay una tristeza en la Umbría que no se encuentra en otras regiones de Italia, pero no es fácil definirla, explicar su origen. Una tristeza que, aún así, consigue atraparte, se convierte poco a poco en una melancolía dulce como la de los rostros amorosos de las vírgenes prerrenacentistas o la de las ermitas perdidas en un bosque alto y húmedo. Una tristeza en la que se está plenamente feliz»
Bellísimo y reposado. Un agradable e instructivo periplo por los pueblos y los paisajes de la Umbría, tierras franciscanas en la que confluyen santos, peregrinos y artistas entrañables.