Los cuentos que figuran en esta colección pertenecen a diversas épocas y ambientes. En ellos se nota el dominio que tiene el autor sobre la técnica en la narración corta y la originalidad y diversidad de los ternas.
Los cuentos de Riva Palacio, de asuntos tan di-versos, pueden agruparse en humorísticos, históricos, anecdóticos, fantásticos y de animales. Estos últimos representan una de las más curiosas y significativas conquistas temáticas de los escritores del siglo XIX. Los de corte humorístico, verdaderas sátiras políticas, revelan el talento y la gracia, la picardía de este literato.
En estos relatos abundan la imaginación y la emotividad. Son ingeniosos y humorísticos, bellos de forma, una de las más valiosas aportaciones de este género a la literatura mexicana, y su autor es justamente considerado como uno de los creadores del cuento corto mexicano y precursor del cuento moderno en México.
Nace en la Ciudad de México el 16 de octubre de 1832, siendo hijo de Dolores Guerrero y Mariano Riva Palacio, el abogado defensor de Maximiliano de Habsburgo durante su captura en Querétaro y Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Nieto directo del Gral. Vicente Guerrero. Estudia para abogado en el Colegio de San Gregorio y se recibe en 1854. Diputado nacional en dos ocasiones, 1856 y 1861.
Periodista exitoso con una señalada y personal actitud crítica y satírica; misma que quedara marcada en periódicos como La Orquesta y El Ahuizote; Riva Palacio participa como un activo literato mexicano en los tiempos de entre guerras.
El género que más le sonríe siempre en popularidad es la novela. Realiza la mayoría de su obra novelesca entre 1868 y 1870. Tuvo a su disposición la mayoría de los archivos de la Santa Inquisición, lo que le brinda una grandísima cantidad de información que plasma en sus novelas de tema colonial. Sólo una de sus novelas (Calvario y Tambor) es de toque militar.
Junto con Juan A. Mateos coescribe zarzuelas y sketches teatrales satirizando la política mexicana. En 1870, junto con Juan A. Mateos, Rafael Martínez de la Torre y Manuel Payno publica El libro rojo, un breviario de la violencia dentro de la historia nacional mexicana. Junto con Juan de Dios Peza narra leyendas en verso en Tradiciones y leyendas mexicanas (1917) y crean a la imaginaria poetisa romántica Rosa Espino para publicar Flores del alma (1875).
Dirigió, junto con el editor Santiago Ballescá, la obra México a través de los siglos, trabajo enciclopédico; encargándose él mismo de escribir el segundo tomo, dedicado a la Colonia. En su obra Los Ceros critica y polemiza a la clase política mexicana, lo que lo identifica como un personaje virulento para el régimen porfirista. Cuentos del General (que apareciera póstumamente en Madrid en el año de su muerte), es una colección de veintiséis relatos que presentan características comunes: brevedad en el título, la acción y la descripción de los personajes. Por su obra literaria, fue designado miembro correspondiente de la Real Academia Española.