Cada lengua (el español, el ñuhu, el pima, el inglés, el francés...) es una manera diferente de nombrar y de pensar el mundo. Cuando leas este libro quizá empieces a fijarte en tu manera de hablar y tal vez, tal vez, sientas ganas de escuchar a otras personas que hablan lenguas distintas a la tuya. Verás entonces que hay diferencias, tanto en el modo de expresar como en la manera de entender el mundo, pero también encontrarás que las lenguas en todos los casos sirven para algo fundamental: para comunicarse, para compartir experiencias, para comprender a los otros y para pensar. Este libro es una invitación a conocer cómo funcionan las lenguas y a ver en ellas puentes de comunicación entre las personas y los pueblos.