1.5
Este libro… ay. ¿Por dónde empiezo? Lo agarré con ganas de leer algo oscuro, con buena tensión, vampiros intensos y un romance que me hiciera decir “ok, esto se va a poner bueno”. Pero lo que encontré fue un desmadre de emociones express, personajes planos como hoja bond y una historia que avanza demasiado rápido.
Primero: el “romance”. Se conocen y al toque ya están babeando por ella. Y no es que se enamoren, no. Primero la desean (al menos uno) y de la nada pum, ya están todos enamorados (todos los intereses amorosos) . ¿Cuándo pasó eso? ¿Dónde está el desarrollo? ¿Las conversaciones? ¿El conflicto interno? Nada. Solo lujuria con glitter. ES QUE KES DIGO QUE TODO ESTO EMPEZÓ EN EL CAPÍTULO 3, WTF?
Los tres protagonistas masculinos son tan insípidos que ni con sal se salvan. No tienen personalidad, no evolucionan, no aportan nada. Y Violet… bueno, es la típica protagonista que solo existe para que todos la adoren sin razón. No hace nada memorable, no tiene voz propia, y honestamente, me daba igual si vivía o no.
Y acá viene lo más loco: el personaje más interesante es Nathaniel. Se supone que lo deberías odiar, pero entre tanta mediocridad, él es el único que tiene presencia, que genera algo. Yo solo seguía leyendo esperando que Nathaniel se bajara a todos, incluyendo a Violet, y se quedara solo, feliz, con su oscuridad y su sarcasmo.
La historia no tiene rumbo, los diálogos dan cringe, y todo se siente como un fanfic escrito a la volada. Le pongo 1.5 estrellas porque, bueno, al menos es rápido de leer.