La creencia común es que el primero que concibió una máquina del tiempo fue H.G.Wells, en 1895. Sin embargo, en El Anacronópete, publicada en 1887, el dramaturgo español Enrique Gaspar y el ilustrador Francesc Soler desarrollaron este tema, que se convertiría en uno de los clásicos de la ciencia ficción. De la mano del protagonista viajaremos a la Comuna de París, la China del s.III a C., el último día de Pompeya y el Diluvio Universal, en una novela repleta de aventuras, historias de amor y celos y mucho sentido del humor.
Typical dialogue: "Allow me to disagree<" said Benjamin. "We are Christians and our dogma rejects those theories, but she is Chinese and a Buddhist, therefore she may be able to transmigrate as her religion prescribes. Because who is to say that Providence doesn't impose its punishments according to one's particular beliefs?"
Anyway, I guess that there is some profundity there....somewhere.
Other than that, The Time Ship offers up a strange variety of Historical Fiction. Gaspar provides history lessons in abundance as the ship journeys to other eras and the group embarks on adventures.
It's all pretty oddball, for sure. I can't help but think that if I were to re-read TTS:ACJ that I'd appreciate it more (for some strange reason that I cannot quite understand).
Unfortunately still there is no German translation which is why I had to choose the English version which was just published in 2012.
This novel was one of the first to describe a time machine. Accordingly Gaspar was probably a pioneer in this segment of science fiction literature, though he might not get the credit for it. The author has a great sense of humor and seems quite modern in this regard. The dialogs between the characters are well-done (apart from the long explanations of Benjamin).
Varios años antes que h.g. Wells Enrique Gaspar escribió una historia de la máquina del tiempo, el anacronópete, hoy casi olvidada. Es fácil ver por qué ha envejecido peor que la de Wells: las justificaciones científicas de cómo funciona la máquina hoy en día no tienen ni pies ni cabeza, y al viajar solo hacia atrás es fácil encontrar detalles que no se corresponden con las teorías históricas actuales, comparado con la de Wells en la que el futuro imaginado sigue siendo un ejercicio de imaginación válido más de cien años después.
De todos modos, es una lectura interesante y en ciertos momentos me parecía estar leyendo a lo que hubiera sido una novela de un Galdós al que le hubiera dado por la ciencia ficción, salvando las distancias.
Un libro súper importante para la ciencia ficción y el concepto de viajes en el tiempo. Lamentablemente es malo, muy malo. Igual creo que vale la pena leerlo sólo por la curiosidad.
Escrito en 1887 el autor español se adelanta varios años a H.G. Wells en la invención de la máquina del tiempo. Pero eso es lo único que me quedo de esta historia. Me he aburrido sobremanera. Siguiendo la moda Julio Verne, en boga en el momento de su escritura, el autor aprovecha para dar unas cuantas lecciones de momentos históricos que le interesan pero que no hacen más que bloquear la narración sin aportar nada más que datos. El tono folletinesco que le da a los personajes tampoco ayuda. Una pena.
Estamos ante una de las obras más importantes de la literatura española y mundial. La época (siglo XIX) y las circunstancias socioculturales en que está envuelta esta obra son mucho más complejas de estudiar. Para los que amamos la literatura es, sin duda, uno de los mejores ejemplos de narrativa decimonónica patria. Para los que lanzan ininterrumpidamente valoraciones negativas, obvio es que no les gusta la literatura, y explicaré por qué.
Salta a la vista que las expectativas del libro, cuando te cuentan de qué va, son mucho más que altas: sobrenaturales. Y en efecto, lo que encuentras en él es, sencillamente, lo que te han vendido. El caso es que la gente se deja llevar por la emoción y cree que todos los libros son iguales, que es un best-seller, que será un Stephen King de su época (con perdón a Enrique Gaspar, por supuesto). Después de su lectura, si es que consiguen llegar a su final, y guiándome por las valoracines en esta edición y la de Círculo de lectores (donde hay muchas más), se comprende que el perfil de lector es de baja noción literaria, por no decir nula; de escasa comprensión de Historia y libros, y por supuesto, de cultura; los típicos que creen estar ante el sublime cáliz sagrado y se encuentran con una preciosa copa de artesanía valenciana, mucho más rica que el sobrevalorado cáliz, del que solo han oído leyendas exageradas.
Sobre la estructura del libro, se divide en tres actos en virtud a que en principio fue concebido como una zarzuela, que por esaso presupuesto no pudo llevarse a cabo. Después tenemos las teorías temporales y el funcionamiento de la máquina del tiempo. Si bien son muy rebuscadas, hay ingenuos que piensan que Enrique Gaspar estaba lanzando teorías de verdad, y creo que el pecado de estos lectores, de tierna inocencia pero ofensiva reacción, dice más de su nivel académico. Es el primer libro en exponer teorías de este tipo. Sabiendo de antemano que solo es ficción. Para los entendidos en ciencia ficción y sus antecesores es un verdadero tesoro por su valor intelectual y literario, insisto, de ficción. El hecho de anteponerse a La Máquina del Tiempo, de Wells, obra con la que se la compara innecesariamente al ser la española superior en multitud de campos (sin intención de colocar a Wells al nivel del suelo, puesto que me encanta Wells), ya supone el primer paso para reconocer el elevado valor artístico de El Anacronópete.
Las lecciones de historia, el final, y bla bla bla... con lo que tanto se atragantan los guiñapos que juegan a entendidos literatos, son meramente recursos narrativos. Aún muchos creen que la literatura se inventó ayer y sus sobrinos escriben mejor que Cervantes. Es lamentable el poco aprecio que se le está demostrando a este libro.
Y por último, no es lo mismo que no te guste un libro por no formar parte de tu estilo de lecturas, que sacarle defectos absurdos por ignorancia y hacer creer a los demás que tu limitada visión del arte y la cultura posee más méritos que un intelectual del siglo XIX, mucho más preparado y escarmentado de la vida que la instagramer de pacotilla tan de moda hoy en día.
Para terminar dejo mi reseña de El Anacronópete y además, otro artículo hablando de los precursores de la ciencia ficción.
Curioso librito. Nadie me había dicho que el primer libro de viajes en el tiempo, anterior a Wells (así se anuncia siempre esta obra) era una comedia de costumbres escrita como una zarzuela.
El protagonista, don Sindulfo García, no inventa su máquina por la ciencia, sino por el más bajo y ridículo de los apetitos: ir a una época donde sus derechos como tutor le permitan casarse con su pupila. Así que allí que se van al pasado don Sindulfo, su mano derecha Benjamín, su pupila Clara y la criada Juanita. El problema es que los pretendientes de Clara y de Juanita, los militares Luís y Pendencia, se han colado en el anacronópete con una quincena de compañeros de armas. Y así se van los expedicionarios, en una aventura retroactiva por la China antigua, la Pompeya pre-vesubiana y la época de Noe.
Para entrar en este libro tienes que ir dispuesto a asistir a una cosa bufa, exagerada y risible. No debes esperar una obra seria, aunque a veces el autor se descuelga con unos despliegues de erudición innecesarios. Los personajes son arquetipos deformados, las situaciones son ridículas y las coincidencias resultan forzadísimas, pero es lo que el autor pretendía.
Párrafo aparte (para mal) merece la edición. Está llenita de erratas y de saltos de línea mal puestos, tanto faltantes como sobrantes. Uno diría que cuando se edita un texto del dominio público, donde no hay que discutir con el autor sobre tal o cual frase, lo propio sería que se cuidaran especialmente estos detalles, y más tratándose de una segunda edición.
Gracioso y entretenido este libro de Enrique Gaspar i Rimbau, además fue el primero en escribir sobre la máquina del tiempo; al menos 10 años antes que H.G Wells; la idea de leerlo surgió después de un capítulo de El Ministerio del Tiempo en el que aparece este peculiar aparato; y según leí no fui el único; gracias a la serie este libro se convirtió dos siglos después en Best Seller.
EL ANACRONÓPETE: A lo largo de los años, H.G. Wells ha sido considerado el padre de la máquina del tiempo en la literatura. Su obra vio la luz en 1895, pero ocho años antes, en 1887 Enrique Gaspar había publicado en España El Anacronópete, novela en la que aparece una máquina del tiempo construida de forma artesanal por don Sindulfo García. El libro narra diferentes viajes en el tiempo pasando también por importantes acontecimientos históricos. Escrita con abundantes diálogos y comicidad, posee también magníficas reflexiones de carácter cientifico-técnico. Es obra fruto de su tiempo y se puede poner a la altura de las mejores narraciones del género como las de Julio Verne o el propio Wells.
LA METEMPSICOSIS: Enrique Gaspar cuenta la madurez de don Abundio Recogido, antiguo profesor de Historia, jubilado, que se hace cargo del hijo de un amigo, León, un niño malcriado y revoltoso. Es la España de esa época, finales del XIX, y mediante el buen sentido del humor del autor, asistimos a un escenario costumbrista con personajes muy reales para acabar en una corrida de toros con los protagonistas convertidos en reses y otros animales. Es un relato corto pero intenso. El autor hizo bien los deberes dada su formación académica, por lo que tenemos un testimonio del ingenio del escritor y periodista madrileño. Por cierto, Enrique Gaspar fue acérrimo enemigo de las corridas de toros, justo en una época difícil para esta postura social e ideológica dada la fuerte tradición del toreo.
VIAJE A CHINA: Es el título de unas cartas del escritor Enrique Gaspar, que recopilaría bajo este libro. Cónsul de profesión además de escritor, Gaspar transita por el sur de China en pleno siglo XIX, en el que el país asiático se encuentra invadido por potencias extranjeras como el Reino Unido, Alemania, Francia o Portugal. Con una creciente animadversión hacia los foráneos, China era uno de los países más convulsos de la época y el escritor madrileño hace un análisis lúcido de la vida y costumbres de los chinos bajo la dinastía manchú. Con el tiempo, Enrique Gaspar llegaría a ser diplomático en Macao y Hong-Kong por lo que este es un documento valiosísimo para los amantes de la cultura del país asiático.
La única gracia de esta ¿novela? es su valor arqueológico como pieza temprana de ciencia ficción hispánica, pero en cuanto a literatura, poquito. Hasta Julio Verne cuando se ponía en plan erudito era un Cervantes al lado de esta obra, que contiene en sus pocas páginas todo un compendio de lo que está mal al escribir: personajes incoherentes y sin contenido, trama inexistente (o absurda), digresiones en plan wikipedia (aun cuando no existía la wikipedia, claro), ritmo dudoso (inicio lentorro, final "trepidante"), y un desenlace horroroso de esos que todo el mundo repudia (no voy a dar pistas, pero hay que ponerse en lo peor. ¿Qué es lo que más ofende a un lector de novela con tema maravilloso...? Piensen, piensen...). Bueno, hay algún detalle bueno: el fluido García y las extrañas consecuencias del viaje en el tiempo en los cuerpos humanos, la misma idea de la nave en un tiempo en que estas cosas no aparecían en los libros, el inicio con la descripción del París decimonónico...
El libro tiene indudablemente un carácter histórico por el que merece la pena ser leído. Y para un amante de los viajes en el tiempo como yo imprescindible. En términos generales podríamos decir que es un libro aburrido con algunos pasajes emocionantes o divertidos. Lo más destacado es que discuten acerca de la "paradoja del abuelo", tan común en libros y películas de CF. Impresionante para su época...
Parece mentira, pero el primer autor en escribir sobre máquinas del tiempo fue este español, bastante antes que H. G. Wells. Realmente el autor utiliza esta novela para exponer ideas que el tenía, e infla la novela demostrando los conocimientos que tiene de las distinta culturas retro, en especial la oriental. Como historia es muy común para nuestra actualidad, carente de acción, aunque si que tiene un giro argumental en el final muy novedoso. Báscamente nuestro grupo de protagonista viaja a los puntos más interesantes del pasado (Pompeya, diluvio…) Curioso es que se pueden comunicar con todos ellos, sin ningún medio de traductor. Pues a pesar de que sea SF, su presente es el final del siglo XIX y comienzo del XX, lo único avanzado era la máquina creado, ningún otro aparato (traductor por ejemplo) Debe ser lectura obligatoria para los amantes de SF, es muy curioso leer el argumento y explicación de cómo es posible viajar en el tiempo, porque sí señores, intenta hacer que sea real y resulta ser un chiste ahora.
-Historia: 5 -Narración: 4 -Ambientación: 4 -Personajes: 3 -Acción: 2 -Terror: 1 -Edición: 9. Con ilustraciones, tamaño grande, tapa muy dura forrada de piel)
Entrañable, graciosa y entretenida novela de ciencia ficción. La primera, en tratar el tema de la maquina del tiempo, antes incluso que H.G. Wells. Se lee en dos sentadas. Hay que acoplarse a la manera de hablar de finales del siglo XIX, pero no supone un gran esfuerzo y la adaptación es casi inmediata. Posee un ritmo rápido, es ingeniosa y contiene multitud de datos, a veces y solo a veces, excesivos. Notas a pie de página que son una joya; se explican dichos populares, maneras de hablar y personajes famosos de la época. Un caramelo para lectores curiosos. Es una lástima que sea tan desconocido este libro y autor. Creo que debería contarse entre nuestras plumas nacionales más representativas por ser un pionero en el género a nivel mundial.
Aconsejable adquirirlo en papel, pues es una recreación decimonónica con láminas interiores y maquetación excelentes a buen precio. Muchas gracias, familia Gaspar y Rimbau por traernos esta maravilla. Ahora sé que los herederos de Don Enrique aún guardan con celo el Anacronópete.
La primera historia cuenta el viaje de una máquina del tiempo, anterior a la de H. G. Wells, lo que le da valor a este libro. Entre la ficción y el humor, el relato tiene descripciones y conferencias que recuerdan a Julio Verne, pero no en sus mejores páginas. No es una obra para tomarla en serio sino para divertirse con su humor, muchas veces surrealista.
El viaje a China es un conjunto de cartas en las que describe primero las escalas de un viaje en barco a China y una vez allí sus impresiones de lo que se encuentra. El choque cultural es palpable y nos muestra la cultura y las costumbres desde un punto de vista occidental, con descripciones muy coloridas y con el punto de humor característico del autor. Lo mejor del libro.
Metempsicosis es un relato corto que empieza costumbrista y termina fantástico. El menos conseguido de los tres.
Por lo mucho que me hubiera gustado decir que me gustó este libro, no lo puedo decir, porque es un desastre: primero lento y aburrido, entonces pedantico, y después absurdo. Lo siento, Ministerios, dimito.
As much as I would have liked to say that I liked this book I cannot because it is a disaster: first it was slow and boring, then pedantic, and then absurd. Sorry fellow fans of EMdT, I quit.
Es una transcripción de la zarzuela escrita por Enrique Gaspar y Rimbau a finales del siglo XIX, y gracias a la edición de Martín Dávila la lectura no supone gran dificultad. Al texto lo acompaña una introducción útil para entender diversos aspectos del autor y su época, como también una bibliografía sustancial. Esta edición es maravillosa tanto por el contenido (incluye fotografías del manuscrito entre otros detalles) como por el diseño de cubierta.
El Anacronópete (lit. "El que vuela hacia atrás en el tiempo" es una obra de ciencia ficción en la que se narra los avatares de unos viajeros en el tiempo. Escrita en un lejano 1887 (antes incluso que La máquina del tiempo) es un hito semidesconocido de la ciencia ficción.
La novela se redactó originalmente como obra de teatro. Solo tras la imposibilidad de ver estrenada la obra (el autor vivía en China por aquel entonces, lo que complicaba mucho la producción) remozó la obra para convertirla en una novela. Sin embargo, el espíritu de la obra de teatro impregna continuamente la obra, con gags pensados para el teatro y, sobre todo, sobrecargándola con todo aquello que en el teatro se ve pero que en una novela hace falta describir. El resultado es claramente insatisfactorio: prosa densa, unida a escenas que quedan cojas y un ritmo trepidante que no casa con el lenguaje farragoso.
Cabe decir que esta crítica tan negativa se nota conforme avanza la obra, pues al principio el autor se esfuerza más en convertir la obra de teatro en una novela "de verdad". El primer capítulo es de bella factura y destila una fina ironía por los cuatro costados.
Por lo demás, destacar la gran originalidad de la obra, en donde se incluyen viajes en el tiempo, paradojas temporales, crítica social y un amplio conocimiento de las sociedades que visita (me llamó especialmente la atención los conocimientos sobre Roma, que Hollywood se ha esforzado tanto en hacernos desaprender).
En resumen, una obra que podría haber sido una gran novela pero que terminó coja por su azaroso nacimiento. Digna de ser leída por su importancia histórica.
En la Exposición Universal de París, un sabio español se dispone a presentar su último invento: una nave que le permitirá viajar atrás en el tiempo, y piensa usarla para sus propios (y nada honorables) fines, que incluyen la búsqueda de la inmortalidad. Por ello, se embarcará junto a su amigo, su sobrina, la sirvienta de ésta, y unos cuántos polizones e invitados forzosos que le traerán numerosos dolores de cabeza.
Con esta premisa, se inicia una divertida aventura, en la que el autor aprovecha para, con mucha gracia y cierta dosis de acidez, no dejar títere con cabeza de la sociedad de su época, desde el puritanismo moral hasta la supuesta superioridad científica de la civilización occidental sobre las demás. Probablemente esto, sumado al hecho de que nuestro protagonista es un villano con todas las letras, mientras que quien no para de ponerle palos en la rueda es el verdadero héroe, explique por qué esta novela no triunfó en su época.
Ahora bien, desde el siglo XXI, la novela también tiene importantes fallos, particularmente, como hijo de su época que es, el autor vierte algunas opiniones con las que es imposible comulgar hoy en día. Sin ir más lejos, las teorías que sustentan este particular viaje en el tiempo resultan absurdas y más que superadas (para los que no hayan leído la novela, sólo las resumiré diciendo esto: el final de la primera de Superman).
Con todo, por su valor histórico (muy interesantes resultan las semejanzas con el Robur de Verne) y las demás virtudes que he señalado, resulta una lectura muy recomendable y entretenida. Eso sí, no conviene tomársela demasiado en serio.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Como obra en la historia de la ciencia ficción, tiene un valor incalculable al ser ¿la primera? en hablar de una máquina capaz de ir atrás (y adelante) en el tiempo. Como literatura, sin embargo y entendiendo que está escrita en 1878, es complicada de leer por alargarse en ejercicios de ego intelectual y por sus finales abruptos o faltos de la imaginación del hilo principal. La edición contiene, además del Anacronópete, el relato de La Metempsícosis (que recuerda a un Maldito Karma a la española con reencarnaciones en toros lidiados por sus descendientes) y las cartas que el valenciano dirigía al periódico en su época de enlace en China. Como digo, respecto a los dos primeros, gran valor histórico a la altura de H. G. Wells, pero faltó rematar la idea con mejor destreza. Aun así, enriquecedor.
*Alerta Spoiler* El final del Anacronópete es que de repente se despierta y fue todo un sueño, lo que como escritor lo deja a la altura de guionista de Los Serrano. Si no viniese precedido de la perorata sobre los modos de escritura, todavía, pero es la caída final. El estilo es el de la época, pero quizás una idea seria a considerar sería realizar la versión cómic, en la que todo esto (incluido ese horroroso final) se puede versionar.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Vaya viaje, amigo. Para empezar diré que este libro es una risa. O sea, nada que ver con el increíble tostón que es La máquina del tiempo del señor Wells. Yo creo que la mejor frase para describir esto es <> porque con la china, el andaluz y el grillao, entre otros, van bien apañados. Por su puesto el final me parece tremendamente apropiado aunque no pueda comentar mucho sin hacer spoilers. Y, bueno, no puedo decir mucho más de esta obra de ciencia ficción versión zarzuela, excepto que la leáis. No se encuentra una todos los días con que "la máquina del tiempo existe y es española".
Mención especial para: - el liquidito mágico, - los chinos, - el Vesubio, - el Diluvio, - las muchachas de vida alegre, y - Julián por prestarme esa última frase.
I found this book fascinating and disappointing at the same time. I did not like that the reason Don Sindulfo Garcia invented the time machine was so he could go back in time and marry his underage niece and ward against her will, because in previous civilizations a man can marry a woman without her consent. Don Sindulfo is literally insane. I know there is a fine line between genius and madness, but WOW! I do find his partner Benjamin fascinating. He is a polyglot, archeologist, and adventurer. He also did his best to thwart Don Sindulfo's nasty plans. I do like their adventures into the past. The history and the technology are fascinating for a book written in the 1800's about time travel.
Ayuda saber que está escrito como una zarzuela. A veces la trama sigue por cauces tan destartalados que la única forma de encontrarle algo de sentido es imaginar la historia como una comedia de teatro. La explicación del contexto temporal donde va a transcurrir los siguientes acontecimientos se hace realmente pesada por lo extenso y detallado (cosa que no tiene ninguna importancia posterior en la trama)
La importancia de esta historia radica en el hecho de que fuese el primer texto donde se habla de una máquina del tiempo, antes incluso que la de H.G. Wells.
Pero no existe ni la más mínima intención científica como para considerarlo un texto de ciencia ficción.
Muy buena comedia de ciencia ficción, importante en la literatura española a pesar de ser poco conocida. Trata sobre una maquina del tiempo antes de H.G Wells lo hiciera, tirando de un científico al que le mueven los mas bajos deseos y con mucho humor y critica social de la época. Evidentemente no va a tener una gran profundidad científica ni va a ser la gran obra magna de la literatura en castellano pero evidencia la originalidad y capacidad de los autores clásicos españoles, en este caso en la ciencia ficción. Me ha resultado muy entretenida y creo que debería ser considerada entre las obras importantes del genero como obra primigenia.
Descabellada historia que parodia al más puro estilo español (con toda su sorna, retintín y guasa) las novelas de aventuras de la época. ¿Que Julio Verne siempre se saca de la manga algún brillante científico más preocupado por ensanchar su lustre personal e intelectual que por los peligros de la aventura? Sujéteme usted la copa, que le voy a dar yo científico español, ¡sujétemela¡ Por lo demás, muy interesantes las dos historietas aparte: La Metempsícosis y el Viaje a China. A los antitaurinos y a los poco amigos de los chinos les van a gustar.
⭐️⭐️✨ Originalmente estaba pensando en darle 3,5 estrellas, ya que la novela me había sorprendido positivamente. Tiene sus cosillas que no me acaban de gustar, pero, en general, está bastante bien y, además, me encanta como funcionan los viajes en el tiempo en esta historia (de hecho, esta era la principal razón por la que quería leer el libro en un principio). Sin embargo, el final me tiene cabreadísima; hace que me den ganas de dejarlo en una estrella.
early pre-wells comic time travel novel that feels far more modern, anticipating in many ways elements of doctor who and hitchhiker's guide to the galaxy, including explicit discussions of modifying history and temporal paradoxes. a bit undercut by the bullshit ending and its episodic nature, but the humor works really well in many places here
Bof. 1er récit incluant une machine à voyager dans le temps, il n’a d’intérêt qu’au titre de l’histoire de la sciences fiction. Le texte est daté. On ressent qu’il n’a pas été écrit pour un publique actuel. Du coup les moments comique ne le sont pas vraiment et les moments sérieux beaucoup trop. Et la fin …
Me ha gustado mucho; es un libro muy simpático y gracioso. El arte se resume en un personaje: Juanita. Buenísima. He de reconocer que a veces me perdía un poco en el libro porque el argumento o las descripciones eran un poco confusas. El final no me lo esperaba para nada y he de decir que me ha decepcionado un pelín.