Qué difícil tiene que ser escribir sobre un tema que, a día de hoy, sigue siendo tabú. Un tema que ha sido siempre mejor enmascarar, dulcificar y apoyar con un “eso es que no estaba para ti”.
Las ausencias que me habitan es un libro duro y tierno. Es la vida, sin más. En él se cruzan, de la manera más natural, la vida y la muerte. La felicidad y esa tristeza que te envuelve, junto con la culpabilidad, cuando atraviesas un momento como el de nuestra protagonista, Adriana. Ella es una mujer feliz junto a su hijo, Vidal, y a su marido, Joki. Es una mujer con proyectos laborales, una familia preciosa y una casa junto al mar.
Adriana es feliz, pero su marido siente la necesidad de tener más hijos. No puede soportar la idea de criar a un hijo sin un hermano. El acompañamiento que él no tuvo no puede repetirse en Vidal. A partir de ese momento, se desencadenan embarazos, pérdidas, reposos y un vacío emocional enorme en Adriana, quien, por supuesto, es la que pone su cuerpo en el intento de volver a ser mamá, una y otra vez.
Su cuerpo, su mente, sus emociones y su paciencia. Esa paciencia que tienes que demostrar para escuchar consejos y frases hirientes, y para hacer como si no pasara nada. Como si esa persona que ha habitado tu interior no hubiera sido nada y tú no sintieras ese adiós. Esa ausencia.
Creo que Marina no podría haber elegido mejor título para su libro. Las ausencias que me habitan resume así, en una sola frase, cómo se siente durante todo el libro su protagonista. Pero somos muchas Adriana, y este libro puede ser consuelo para muchísimas mujeres.
Marina ha conseguido sacar a la luz un libro con una trama incómoda, y lo ha hecho de una manera muy bonita. No me ha pasado desapercibida la dulzura que desprende al narrar, incluso una escena trágica. Se nota muchísimo la calidad en la escritura y, aunque hay un tema principal y todo gira en torno a él, hay un desarrollo de los personajes principales y secundarios muy bien trabajado. Para mí este libro lo tiene todo.
" - ¿Tú tienes miedo de algo, mamá? ¿O también estás aprendiendo a ser valiente?"
Passejant per Màlaga aquest Nadal vaig entrar en una llibreria. Estava decidida a comprar-me una novel·la d'alguna autora contemporània autòctona. Per diversificar, per sortir de la zona de confort i per conèixer què s'escriu i què es publica fora de les editorials catalanes. I la casualitat va fer que acabés tornant a casa amb "Las ausencias que me habitan" a la maleta. I quina sort. Quina sort haver entrat en aquella llibreria malaguenya i quina sort haver topat amb aquesta història de Marina Medina. Una història que m'ha omplert el cor de tendresa, els ulls de llàgrimes, l'estómac de papallones i el llibre de frases subratllades amb llapis.
Un libro duro pero a la vez precioso que relata el duelo invisible y todo lo que este conlleva. Habla sobre las pérdidas, la tristeza, la esperanza, la vejez y la violencia. Esta historia es mas habitual de lo que se suele pensar, muchas mujeres han vivido y viven situaciones similares pero no se habla del tema. El enfoque sobre la maternidad es realista y honesto, importante que destaca la comunicación entre mujeres de distintas generaciones y la presión a la que fueron sometidas en cada época. Hay mujeres que no quieren ser madres, es mas común de lo que se piensa, hay mujeres que son madres sin haberlo deseado, también es bastante común. La protagonista sabe perfectamente lo que quiere hacer pero se ve presionada por su entorno indirectamente y directamente por su esposo. Se siente culpable de necesitar que la cuiden, le avergüenza no mostrarse fuerte ni recuperarse rápido para cumplir con las expectativas impuestas en ella. Se somete a terapia, pero el se niega a unirse, de nuevo todo el peso cae sobre las mujeres. Aunque cae un poco en el amor romántico, el falso masculino genérico, ser para los demás, cuidar a todo el mundo y justificar los comportamientos abusivos de su pareja, que es bastante insufrible. Petricor: Olor a tierra mojada. "Ella sabe bien que esa sensación de vacío no desaparecerá nunca del todo" "¿De cuanta esencia puedes desprenderte sin perder tu identidad?" "Quizás sea el miedo lo que me hace perder la cordura" "La existencia no es más que trajín de vida y muerte" "La incapacidad que ahora mismo siento no tiene nada de temporal" "Los recuerdos, no son más que constructos mentales que cambian cada vez que los piensas" "Lo que está claro es que recuerdos y realidad no son lo mismo" "Necesito emplear mis escasas fuerzas en asegurar mi permanencia en el mundo" "Nunca pedí nacer la primera ni nacer mujer"