El lavado de activos es una condición necesaria para el funcionamiento de cualquier actividad económica ilegalizada y los "vendedores de cuchillos" son un componente clave de este negocio criminal.
Al menos durante la modernidad occidental, que es la era de la que podemos hablar aquí con cierta propiedad, la humanidad ha fracasado en la mitigación de los negocios criminales. Esto se observa con claridad en las demandas de seguridad de la población, que reclama sistemáticamente, de forma directa y llana, medidas de mano dura hacia los delitos que cometen los débiles de poder.
Este libro pretende demostrar que el mercado ilícito del lavado de activos es uno de los desafíos pendientes que tiene el país en materia de seguridad pública y bienestar social. Para ello, muestra la innegable presencia del lavado de activos en Uruguay y los efectos negativos que tiene en la convivencia social, la economía, las instituciones republicanas, la democracia y su sistema de partidos políticos.
En este esquema, los "vendedores de cuchillos" ocupan un lugar fundamental al brindar servicios legales -y en muchos casos ilegales- que contribuyen a legitimar la rentabilidad criminal de diversos mercados ilícitos y a movilizar fortunas planetarias que están en conexión directa con la sangre derramada en todo el mundo por guerras, terrorismo, tráfico de drogas, trata de personas, comercio sexual y una larga lista de crímenes.
Me viene obsesionado el tema del lavado de activos en Uruguay hace un tiempo, y el libro anterior, protectores del capital me había gustado. Este se siente como una actualización del anterior, más que un libro nuevo, tiene cosas interesantes, pero no le rescaté demasiado.
Desconocía la historia de lavado de activos en uruguay, y a la vez que me interesaba conocer del tema, también me parecía interesante la estructura más "formal" del libro. Quizas también por estos motivos se me hizo algo largo la lectura por momentos, aún con eso, disfruté del libro y del conocer de un tema practicamente de cero.