Me emocioné, me frustre, me volví a emocionar, quise golpear algo y luego tras una larga espera tuve mi final feliz.
Fue largo y lento el recorrido, muchas cosas me disgustaron, hubieron momentos que me hicieron sonreír, otros en los que quería llorar, algunos en donde quería gritar de la emoción y otros en donde quería golpear mi cabeza contra una pared de la frustración.
Me terminé enamorando del emperador y su perseverancia.
Realmente soy feliz por como terminaron las cosas, quizás no tanto por el desarrollo de ésta, pero entiendo que pudo haber sido necesario.
Estoy conforme con el resultado, aunque el desarrollo de la trama haya sido lento yo no podía dejar de leer esta historia.