“El arte defiende la libertad de todos. Yo no defiendo mi obra, sino el derecho a hacerla. Todo mi esfuerzo consiste en defender la libertad del artista”.
La fui a ver el teatro y luego compré el libro. Le tengo especial cariño porque fui a verla al teatro entonces mientras lo leía volvía a ver en mi cabeza la bestia que es Angélica Liddell en el escenario. De las experiencias más increíbles de mi vida. En mi cabeza todavía retumban frases como: ¿Habéis sentido algo?