« Alguien dice tu nombre» me ganó por el título, me pareció muy evocador y su portada en blanco y negro, con el perfil de una mujer a contraluz, muy sugerente.
El inicio de la novela me resultó realmente pausado y hasta que no avancé me encontré un poco confusa e insulsa, sin tener muy claro qué era lo que iba a leer, si era simplemente la narración de un tórrido verano en Granada, o si por el contrario, la novela me iba a ofrecer mucho más y así fue, porque «Alguien dice tu nombre » es una novela de aprendizaje en la que el joven León despertará al amor y al sexo y lo hará con alguien, en teoría, prohibido. Es también una novela sobre una vida que cambia para siempre y sobre el paso que todos damos alguna vez hacia la madurez.
Destaca el trazado de unos personajes perfectamente dibujados, con unas personalidades muy marcadas. También uno de los puntos fuertes de la novela son las descripciones a través de las cuales García Montero nos traslada a la Granada de 1963 en pleno verano, una Granada en la que el tiempo parece haberse detenido; de la mano del autor recorreremos las calles, sufriremos las restricciones de agua y respiraremos el asfixiante ambiente no sólo por lo caluroso sino también por la huella que la pasada guerra civil ha dejado en la vida de los personajes.
Con un estilo intimista, favorecido por el uso de la primera persona en la voz del protagonista y una prosa casi lírica, pero desnuda de cualquier artificio, el autor nos ofrece una historia en apariencia sencilla que esconde mucho más entre sus páginas, hasta llegar a un final sorprendente e inesperado, al menos para mí, en el que todo cobra otro sentido e impregna lo leído de un significado más profundo de lo que cabría haber esperado.
Una novela que requiere un reposo a posteriori para que todo lo escrito entre las páginas encuentre poso en el lector.