Estos textos fueron recogidos de las cuentas personales de escritoras y escritores de Palestina en Gaza entre octubre y diciembre de 2023, y posteriormente fueron traducidos del árabe al español.
Autores: Hiba Abu Nada, Nur al-Din Hayyay, Maryam Hiyazi, Husam Ma'ruf, Uthman Hussein, Jalid Yum'a, Manal Miqdad, Mahmud Omar y Taha Muhammad Ali.
Compilación y traducción de Shadi Rohana, ilustraciones de Marcela Landazábal Mora.
"No soy un número y me opongo a que anuncien mi muerte en una noticia pasajera, sin mención de cuánto amé la vida, la felicidad, la libertad, la risa de los niños, el mar, el café, la escritura..."
"Los fragmentos aquí reunidos fueron escritos por algunos de ellos durante la guerra en curso y subidos a la red por sus autores al terminarlos o, en caso de un apagón, a la aparición de alguna señal."
Un texto que agradezco haber leído y que deseo muchas más personas lo hagan.
" Cuando, de repente, el sonido del despertador cambió y se cancelaron todos los exámenes y la pólvora emanaba por todos lados y nuestra isla se transformó en rojo..."
Que textos más desgarradores, aunque me tomé mucho tiempo para poder procesar lo que iba leyendo, fue imposible no terminarlo echa lágrimas. Una estudiante, una madre, un padre, un hermano, una hija… vestigios de un genocidio doloroso y que me atraviesa en las palabras más simples escritas.
Hiba Abu Nada (1991-2023) fue poeta, cuentista y novelista. De familia de refugiados, murió durante un bombardeo israelí, junto con su familia, el 20 de octubre de 2023 en su casa en la cuidad de Jan Yunis, en el sur de la Franja.
15 de octubre, 8:47 de la noche Nosotros, ahí arriba, estamos construyendo una ciudad nueva donde los médicos no tienen pacientes ni detienen la sangre; dónde los maestros no sufren del hacinamiento ni gritan a sus alumnos. Hay familias sin dolor y sin tristeza, y periodistas que transmiten el paraíso. Hay poetas que escriben sobre el amor eterno. Todos son de Gaza. Todos. En el paraíso se está formando la Nueva Gaza, que existe sin ningún bloqueo.
A veces quisiera encontrarme en un duelo con aquel hombre que asesinó a mi padre y arrasó su casa y a mi me forzó a vagar por una tierra estrecha. Si me matara él, entonces yo al fin descansaría. Pero si lo matara yo, entonces habría obtenido mi venganza.
Mas luego pienso: ¿Que haría yo si descubriera, a la hora de enfrentarlo, que hay una madre que lo espera o un padre que lleva la palma de su mano derecha al lado izquierdo de su pecho -al corazón- cada vez que su hijo tarda un cuarto de hora en volver a casa? Entonces, aunque pudiera matarlo, lo dejaría vivir.
Y luego pienso: Tampoco querría matarlo si en ese momento descubriera que tiene hermanos y hermanas que lo aman infinitamente y que lo extrañan; esposa e hijos que lo reciben de vuelta a casa, que se alegran si les trae regalos, que no soportan su ausencia; amigos y conocidos, vecinos, parientes, compañeros de cárcel, de hospital o de escuela, que preguntan siempre por él y siempre le mandan saludos.
Pero si me entero de que vive solo como la rama caída de un árbol, sin padre ni madre, sin hermanos ni hermanas, sin esposa, hijos, amigos, parientes, vecinos, sin conocidos ni compañeros de cárcel, de hospital o de escuela, entonces no agregaría a su triste soledad la agonía de la muerte ni el cruel desvanecimiento. Será suficiente mostrar indiferencia. Y si me topo con él en la calle, simplemente lo ignoro, pues estoy convencido de que esto es, en sí, una venganza.
Deseo que este libro, llegue a más almas, y así abrir la perspectiva de lo que ocurre en el mundo. El genocidio en Gaza no debe pasar desapercibido, no podemos permitirnos volvernos fríos ante tal desastre humanitario.
"Hace 140 siglos que quisimos, pero el tiempo también quiso. Alzamos nuestras ciudades sin puertas. Nuestras plazas abrigaron a los extranjeros del frío y de la crul soledad. Les enseñamos nuestra lengua y con ellos hemos compartido sus costumbres, tanto tristes como alegres, para integrarlos a la textura de la noche. Pero ellos robaron nuestro fuego e hicieron una boda en la orilla del campo; robaron nuestra melodía y dijeron: "Esa noche es nuestra; esas mañanas e historias nunca fueron de ustedes" ".
sin palabras, que coraje, rabia y decepción del mundo, lloré con cada escrito, con cada palabra de resistencia:
"Me llamo Nur al-Din Hayyay. Soy escritor palestino. Tengo 27 años y muchos sueños. No soy un número y me opongo a que anuncien mi muerte en una noticia pasajera, sin mención de cuanto amé la vida, la felicidad, la libertad, la risa de los niños, el mar, el café, la escritura, Fairuz y todo lo alegre."
Un libro que no pude leer de corrido sin sentir ganas de llorar de rabia, impotencia y empatía, la lectura, pagina por pagina es dolorosa pero increíblemente humana, aún si no sabes nada de lo que está pasando en Gaza leer (y sentir) cada texto te radicalizará.
"... que en cada lugar donde cayó una bomba plantemos una rosa, que sobre cada pared derrumbada pintemos la libertad y que la guerra nos deje paz para que podamos vivir nuestra vida por la última y sola vez."
Conecté particularmente con Manal Miqad: “Yo, pensando en mis cosas… Pero ¿y si la muerte me alcanza más rápido de lo que yo alcanzo mis cosas? La muerte me agarrará por sorpresa, sin avisar, y yo iré con ella sin memoria, ni papeles, ni libros, ni queridos, ni amigos, ni regalos, ni sueños… Me iré sola y ligera” (p. 38)
me destruyó. leer a personas que ya no están hablar sobre lo que esperaban que sucediera en su futuro, o al contrario, hablar con completa certeza de su muerte cercana me impacta y me conmueve. no puedo creer que esto pase frente a todos nuestros ojos y no hagamos nada.
“¿Pero y si la muerte me alcanza más rápido de lo que yo alcanzo mis cosas? La muerte me agarrará por sorpresa, sin avisar, y yo iré con ella sin memoria ni papeles ni libros ni queridos ni amigos ni regalos ni sueños… Me iré sola y ligera”.
Textos breves pero muy potentes, con frases que te impactan profundo, por la tremenda humanidad de sus reflexiones pese a la inhumanidad del resto del mundo.
Es triste y da rabia leer voces que el ejército sionista y genocida de Israel ha asesinado. Aquí hay una constancia de la crueldad e inhumanidad del sionismo israelí.