La primera amenaza al colegio Los Espinos parece formar parte de la ola que está afectando a las escuelas de la zona. Pero con las siguientes crecen el temor y el desconcierto. ¿Quién está detrás de esa voz falsificada, de los extraños videos y los intimidantes mensajes? ¿Será alguien dispuesto a dar un paso más? Karina, estudiante de Los Espinos, se verá involucrada en una investigación del caso policial que, cada vez, se vuelve más impredecible y siniestro...
Cuando era chica pensaba que para el año 2005 todos nos trasladaríamos en naves espaciales individuales y aquí estamos, todavía en colectivo. Por eso no hay que tomarse muy en serio mis predicciones. A los nueve años, sin embargo, escribí una poesía donde especulaba sobre mi futuro profesional y anticipaba tres posibilidades: bailarina, domadora de leones o escritora. Al menos acerté en una.
Sin embargo, tardé mucho en llegar hasta ahí. Primero me recibí de traductora literaria de inglés, luego circulé unos años por los pasillos de la Facultad de Filosofía y Letras (también a veces por las aulas) y finalmente decidí dedicarme al periodismo. Llevaba unos quince años haciéndolo cuando un día escribí un cuento para mi hija (entretanto me había ocupado de otras cosas, entre ellas tener una hija). Luego escribí otro y luego otro. Descubrí que esto me gustaba mucho más que todo lo que había hecho antes. Entonces me animé con una novela. Y siguieron otras.
Me gustan los libros, el café, mi familia, las caminatas por la playa, el color violeta y las charlas con mis amigos. Odio levantarme temprano, las multitudes, el olor de los repollitos y que me cuenten el final de las películas. Así soy, más o menos.
Biografía oficial
Andrea Ferrari nació en Buenos Aires en 1961. Se graduó como traductora literaria de inglés, aunque luego desarrolló su carrera profesional en el periodismo gráfico y durante más de veinte años trabajó en diversos medios gráficos argentinos.
Entre los premios que ha obtenido, figuran el Barco de Vapor de España (2003), por El complot de Las Flores (Ediciones SM) y el Premio Jaén de Narrativa Juvenil 2007 por El camino de Sherlock (Alfaguara). Asimismo, El hombre que quería recordar fue incluido en la selección White Ravens 2006 de la Biblioteca Internacional de la Juventud de Munich.
Es también autora de las novelas Café solo, La rebelión de las palabras, También las estatuas tienen miedo, Aunque diga fresas, El círculo de la suerte, El diamante oscuro, El increíble Kamil, No es fácil ser Watson, La fábrica de serenatas y La noche del polizón.
Una novela sencilla pero que engancha desde el principio. Con un misterio, el uso de la tecnología siendo involucrado y una protagonista que está viviendo varios cambios. Me gustó y mantuvo atrapada hasta el final. Me lo leí en un día. Siento que esperaba un poquito más del final. Como dice uno de los personajes los lectores de policiales queremos adivinar al culpable pero que no sea obvio. Si bien me hizo desconfiar hubo unas cositas que me indicaron quien podría haber sido. Aún así fue interesante. Seguramente lo de como lectura en la escuela.
Muy buena novela para trabajar en la escuela secundaria básica. Un policial contemporáneo, ágil, que incluye temáticas como el uso de inteligencia artificial y las apuestas online. Creo que funcionaría en alumnos de 13 a 15 años.
Es una novela muy interesante que aborda de buena manera diversas problemáticas familiares, sociales, y personales propias del adolescente. Excelente obra para tratar en la escuela secundaria.