Puede ser la escuela. Puede ser la ciudad. Incluso, podrían ser sus nuevos amigos. Nada en su niñez y adolescencia la preparó para enfrentar los misterios que le esperaban aquel 2016. Luisa tiene que seguir a sus padres a una ciudad que durante años ha tenido el estigma de violencia y desesperación. Con su peculiar personalidad, ella intentará cambiar la perspectiva de sus compañeros, o serán ellos los que convenzan a la recién llegada a resignarse a vivir en un encierro voluntario, al mismo tiempo que enfrentan los peligros de la ciudad en carne propia. Es la decisión de su vida. Dejar que las cosas continúen, o enfrentar sus mayores miedos, a pesar de estar completamente solos.