Ante el transitar vacilante e incierto de la vida y nuestra preocupacion por minimizar los reveses de la suerte, la etica aristotelica ofrece una vigorosa propuesta para que logremos tomar el control de nuestra existencia. La propuesta aristotelica nos lleva a apropiarnos de nosotros mismos mediante la virtud, y asi estar en condiciones de enfrentar los infortunios y conseguir una vida plena. Sin la formacion del caracter y sin el cultivo de la inteligencia, quedamos a merced de las pasiones y de los agentes externos. Por el contrario, el hombre virtuoso configura su existencia de acuerdo con una eleccion de vida. El gran atractivo de la etica aristotelica es que sus ejes no son la represion ni la prohibicion, sino la afirmacion de las capacidades humanas. No hay ingenuidad en es bien capaz de reconocerlos limites que tiene la virtud para blindarnos contra los golpes del destino. La incertidumbre es un componente esencial de la vida moral y el hombre prudente debe asumir esta realidad. Si hubiera que resumir la filosofia moral de Aristoteles, sin lugar a dudas afirmariamos que se trata de la administracion de la incertidumbre como estrategia de vida.
Todas las personas buscan la felicidad, en todas las épocas, en todas las culturas, así mismo muchas veces nos hemos equivocado y a pesar de las muchas palabras bonitas o logros humanos continuamos una y otra vez encontrando todo menos la felicidad, es más, la mayoría de las veces la hemos confundido con placer y así hemos justificado miles de ideologías que solo generan un vacío existencia profundo. Héctor Zagal, eminente académico, investigador y escritor, especializado en Aristóteles, ha logrado un maravilloso ensayo. Aristóteles propone un punto de partida "disruptivo" a través del ejercicio de las virtudes donde el hombre prudente podría acceder a la felicidad. Ampliamente recomendado.