Después de tomar un taller con Vivian en el Festival Agua Viva -en el que nos puso a bailar, a escribir con el cuerpo e interpretar con los sentidos en la digitalidad- tenía muchísimas ganas de leerla. Y me encantó.
Es un ensayo potente, que empieza fuerte y claro. Planteando que el ocio, el deambular, el no-hacer pueden ser otras formas de ser. Una propuesta ajena a la productividad que tanto se nos inculta en este sistema desde la infancia. Y realmente creo que hace falta repensar las formas de trabajar, de relacionarnos con nuestros quehaceres y con el tiempo libre.
Estoy bien de acuerdo con ella con que no se nos enseña a soñar fuera del sistema, fuera de la acumulación de bienes y el éxito corporativo. En que la laborar de no hacer nada es algo necesario para vernos, sentirnos, escucharnos y soñarnos.
Me gustó un montón el formato de ensayo con fluidez, con un lenguaje y narración bien cercana, que se siente ligero en todo momento.
Este libro lo escuché en Bookmate y la verdad fue gran compañía. Está leído por la misma autora. ✨