Escritos para desocupados nació en el año 2005, en forma de bitácora digital y en un blog en el que la escritora plasmaba pensamientos sobre su deserción laboral. Con el tiempo, esas entradas acumularon, y fue entonces cuando decidió reunirlas en forma de un libro de ensayos dedicados a la vida ociosa. En ellos se abordan y cuestionan temas como la productividad, la autoría, la escritura, el copyright, el consumo, el trabajo, el tiempo libre, la precarización, entre muchos otros. Su estilo transgrede las fronteras entre géneros literarios como la autobiografía, la crónica, el planfleto, los fragmentos de diario, la confesión, la autobografía y el manifiesto. Una obra en la que el arte y la vida se confunden.
Vivian Abenshushan (Ciudad de México, 23 de junio de 1972) es escritora y editora mexicana. En su obra, combina la literatura con las nuevas tecnologías. Ha logrado destacados premios literarios.
Tenía un buen rato con ganas de leer a esta autora, que se posiciona desde un lugar distinto, y cuestiona la industria en la que se mueve como escritora. Es un ensayo que trata sobre un tema personal, el trabajar dentro de un horario, las exigencias que esto trae, y el decidir renunciar a eso, con todos los riesgos que eso trae. El trabajo como un trabajo de oficina, el checar tarjeta, a diferencia de el dedicarse a lo que uno quiere, a crear, o a escribir. Lo que ella llama haraganería es el no quedarse dentro de un horario, no hacer horas de oficina en un lugar en donde no es feliz. Creo que sí está metida en nuestra educación, o hablo por mí, esta cosa de tener que ser productiva, aunque por suerte soy alguien que me he podido dedicar a lo que me gusta. Ella cuestiona mucho el mercado de la cultura, y lo que hace de sus creadoras, y creadores. Habla sobre esa libertad necesaria para cuestionar el mundo que nos toca vivir, y lo hace desde un lugar de la práctica también. Me gusta mucho por los autores que pasa, desde autores de Latinoamérica como Tabarovski, Heriberto Yepez, Julio Ramon Ribeyro, hasta Benjamin, Thoreau, Cage, Perec, De Quincey, en fin, mucha gente desfila en estos ensayos, y me identifico con el lugar en donde ella se posiciona. Hay que crear sin compromisos, sin miedo. Lo que encuentro acá es algo en lo que yo también creo. Y me identifiqué mucho con sus cuestionamientos. Muy recomendada esta autora mexicana, a quien seguro seguiré buscando. Porque me parece que tampoco es fácil de conseguir, pero vale mucho la pena. También se puede leer en internet, acá les dejo link para bajarlo como pdf; (algo que ella recomienda hacer, para que circule el libro) https://www.academia.edu/12171539/Esc... Que circule Abenshushan!
"Perchè mai non dovrebbero esserci adolescenti abbastanza selvaggi da rifiutare istintivamente il sinistro futuro che gli stiamo preparando? Perchè non dovrebbero esserci più giovani sufficientemente appassionati da disertare i sentieri obbligati che gli spacciamo per vita? Perchè non dovrebbero esserci più persone abbastanza determinate da opporsi con tutti i mezzi al sistema usato per rincretinirci da cui la nostra epoca attinge il suo potere consensuale?" (Annie Le Brun)
En este libro se encuentra la poética de la autora. Es una de las mejores críticas al mundo cultural actual y fiel a sus ideas, la escritora renuncia al comercio al hacer un libro de libre descarga y comienza una exploración del libro más allá del papel, más allá de la autoría
Seguí la lectura de este libro tal como su título indicaba. Cuando el ocio empezaba a hormiguear mi cuerpo, cuando en las noches aún era muy pronto para dormir y muy tarde para hacer cualquier cosa. Los ensayos de Abenshushan siguen una serie de temas que no tendrían el mismo impacto si no fuesen escritos en forma de ensayo (o debería decir contraensayo): el trabajo esclavista, las necropolíticas del consumo, la escritura desapropiada, el ser elusivo e incendiario del contraensayo (el fuego que camina de la mano con la idea, muy a la Prometeo), la protesta como un modo de hermanar, acuerpar problemas. Todo esto con una prosa que me gusta leer y repasar con tinta o grafito.
Tenía 13 años cuando se publicó el libro en físico, pero los ensayos nacieron años atrás. Pienso con nostalgia, justo con el ensayo que cierra el libro, cómo hubo una época del internet con propuestas artísticas más allá de la industria del entretenimiento. Pues los escritos desocupados nacieron en el terruño del blog, aquella plataforma que apenas conozco y uso, cuando la red era una forma de escape. Junto a Abenshushan, pienso también en Rivera Garza y en Espinoza Estrada(1). Acaso sería interesante pensar en el proceso de escritura de los blogs de escritores como textos expandidos, como andamiajes, del mismo modo que lo fueron las cartas y los diarios de antaño.
mientras que el inicio peca de, digámoslo así, "flojo" (en concreto, un ensayo: 'contra la aspirina', lúcido y divertido pero con poco que aportar al libro como conjunto: es el único texto que bien pudo sacarse del libro y no pasaba nada), conforme avanza va tomando vuelo (lo que, por supuesto, es una total virtud): sus ideas se afinan más; su prosa toma otros riesgos (uno: un ensayo en el que otro ensayo-comentario-al-primer-ensayo corre en los márgenes, una forma modesta pero lograda de atentar contra el conservadurismo de la página; otro: un ensayo con una desgreñada y vibrante prosa poética que mucho me recordó a punks de boutique, de camille de toledo, un libro cuya influencia aquí es evidente). de forma lúcida, abenshushan hila temas --el ocio, el no-trabajar-- con la crisis del capitalismo y sus consecuencias: los freegans, los desobedientes de san precario, el copyleft; exhorta a la pereza creativa; critica al escritor complaciente, destemplado, mecánografo. escritos para desocupados es un libro que, pese a caer (por momentos breves) en una reiteración --que a mí-- me parece ligeramente chocante (y, por otro lado, muy entendible, dada su condición de antología), encuentra la forma de filtrar la inteligencia y solidez ideológica de su autora a lo largo de diversas formas, temas, estilos. no es un logro menor, por supuesto: en él, además, está bien plantado el germen de la rebeldía.
la reseña en criticismo de liliana muñoz, @lilicuados, me parece acertadísima: clic.
si no quieren comprarlo, el libro se descarga grati acá.
Quedé encantada con la retorica de la autora. Jamás había leído algo parecido. Al principio (antes de comenzar a leerlo) pensé que era un libro del tipo "superación personal", pero luego comencé con la lectura y ¡Sorpresa! es totalmente diferente.
Trata sobre temas importantes y delicados, temas de los que ningún libro de moda se atreve a tratar. Es un vistazo profundo a la vida actual, a lo que en todos lados nos dicen, a lo que la sociedad dice que está bien y lo que no, pero este libro nos dice lo que nadie más no dirá. "Azufre disfrazado de mermelada" y ella nos muestra el azufre tal y como es.
Lo recomiendo, es una opinión bastante cruda pero objetiva por parte de la autora. Sin duda. su trabajo debe circular, porque es lo que ella quiere y porque es la mejor manera de agradecerle su trabajo.
Qué libro tan divertido tuve la oportunidad de leer. Sí, en el fondo me incitaba a abandonar mi trabajo para unirme a las filas de la vida contemplativa, la pereza y todo... pero vino la oferta y la contraoferta. Me gustaría vagabundear más, sí. Este libro de ensayos es un arcoiris en cuanto a temas y formas, aunque no deja de estar en una sola línea. La pluma de Vivian Abenshushan es limpia, directa e inquisidora. Nadie sale vivo. Su gran manejo de autores, lecturas y detalles me nutrió sobremanera. La concepción del trabajo en el mundo capitalista en verdad es una locura y este libro lo expone de cabo a rabo.
Un poco Decrescita Felice e molto elogio all’otium, Fate fuori il vostro capo: licenziatevi è un libro che solo il comprarlo lascerà il vostro cervello esterrefatto. In differenti paragrafi, e con differenti layout, Vivian Abenshushan racconta la propria esperienza lavorativa e la sua assillante necessità di liberarsi dal timbra – cartellini per poter godere della propria mente e della propria passione, la scrittura.
4.5 "Tal vez la literatura no nos cure de la velocidad... pero escribir y leer quizá puedan acercarnos al conocimiento de su tragedia inherente o ayudarnos a descifrar en qué nos estamos transformando y cuál es la dirección imprevisible a la que nos arrastra el nanosegundo."
Me declaro fan de V.A. La mayoría de estos ensayos son iluminadores. Otros, medio aburridos. Pero en general, ha revolucionado mi pensamiento con sus planteamientos.
Este libro es fascinante, creo que por eso lo alargué tanto. En cada ensayo descubría datos que me apasionaban más por los temas que trata. Mis temas favoritos: San Precario, piratas, copyright y los ~*freegans~*. De manera general, creo que esta compilación de ensayos es perfecta para entender la existencia moderna en la era tecnológica. Es una crítica desmesurada hacia el trabajo y a la meritocracia capitalista (un poquito comunista). De las cosas más tristes fue leer las anécdotas y datos polarizantes sobre las extenuantes jornadas laborales y el enriquecimiento exagerado por la misma explotación laboral. Nada como hacer lo que te gusta, ser remunerado y vivir de manera modesta. Pero eso sería muuuy raro en nuestro país. Le pongo cuatro estrellas porque, a pesar de convertirse en uno de mis libros favoritos del año, la mayoría de sus citas e influencias provienen de autores. No autoras: autores. Sólo un par de veces mencionó a Virginia Woolf y a Cristina Rivera Garza. Las autoras también pudieron tener cabida en este extraordinaro ensayote.
Este libro de ensayos me hizo pensar mucho. Vivian Abenshushan es una reaccionaria que pone pólvora en su libro para que nuestra cabeza explote en mil pedazos y nos propicie a cuestionar nuestra forma de vivir, de consumir, de pensar. Es un elogio a la vagancia, a la flojera, una celebración a la vida. A una vida que podemos elegir sin que el trabajo o las formas capitalistas de vivir nos exprimen. Su lectura me hizo más humano. Pueden descargarlo gratis en Internet.
Ensayos lúdicos y poderosos. El libro se lee como un gadget de múltiples posibilidades. Tras la lectura de esta obra se vuelve a creer en el ensayo como un género literario, antes que académico. Mi favorito de la serie: 'Notas sobre los enfermos de velocidad'.
Nuevamente abrazo este libro. Vivian señala las incomodidades de la estructura laboral actual con su oda al ocio y la vagancia. Te invita a cambiar de perspectiva sobre las prioridades en tu vida. "Vivir para trabajar y trabajar para vivir".
Me encantó de principio a fin, pone a reflexionar sobre el ritmo de vida actual, nuestro lugar en el y sobre la escritura y su industralización. Puede llegar a ser doloroso para algunos leerlo porque pega en concepciones que tenemos de cómo debe ser la vida pero es una experiencia valiosa
Después de tomar un taller con Vivian en el Festival Agua Viva -en el que nos puso a bailar, a escribir con el cuerpo e interpretar con los sentidos en la digitalidad- tenía muchísimas ganas de leerla. Y me encantó.
Es un ensayo potente, que empieza fuerte y claro. Planteando que el ocio, el deambular, el no-hacer pueden ser otras formas de ser. Una propuesta ajena a la productividad que tanto se nos inculta en este sistema desde la infancia. Y realmente creo que hace falta repensar las formas de trabajar, de relacionarnos con nuestros quehaceres y con el tiempo libre.
Estoy bien de acuerdo con ella con que no se nos enseña a soñar fuera del sistema, fuera de la acumulación de bienes y el éxito corporativo. En que la laborar de no hacer nada es algo necesario para vernos, sentirnos, escucharnos y soñarnos.
Me gustó un montón el formato de ensayo con fluidez, con un lenguaje y narración bien cercana, que se siente ligero en todo momento.
Este libro lo escuché en Bookmate y la verdad fue gran compañía. Está leído por la misma autora. ✨
Una vez David Graeber dijo: "Por último, terminaré este libro con una defensa de los pobres no industriosos: al menos no le están haciendo daño a nadie. Pasan tiempo de calidad con sus seres queridos, se divierten..." En fin, no recuerdo la cita exacta, pero el punto es el mismo. No hacer nada, el no-hacer, es una de las cosas presentes en la misma esencia del caos que es la vida, no importa tu profesión o qué sea aquello que te apasiona en la vida. Lástima que en este presente rápido, carente de piedad y admirador del sacrificio (sacrificio porque sí), esta postura haya alcanzado el rango de la disidencia.
En estos ensayos, en los que, entre muchas cosas, Abenshushan sigue uno de los pilares del género, la indeterminación, la reflexión, la duda, el ensayo mental, se puede encontrar una loa al ocio, y a la necesidad que de él tenemos los seres humanos. Por sus páginas es posible entender el porqué de la importancia en la vida humana del ocio y lo que implica y cómo la vida moderna y el sistema capitalista en el que estamos incertos ha llegado al absurdo de volver negocio hasta nuestro propio ocio.
Descubrí una nueva manera de leer, me lo encontré en la librería más bien la portada roja me llamó la atención y la contraportada, efectivamente era todo lo que yo sentía en ese momento. Si bien al principio comenzó muy bien, en medio sentí que perdió un poco el hilo pero al final lo retoma. Me agrada lo que plantea y como lo plantea es literal escritos para desocupados, parece que va de un lado a otro pero si hay un objetivo. El sueño, dejar el trabajo, renunciar. Ser libre para ser.
#GuadalupeReinas2023👑 No todos los ensayos me parecieron igual de apasionantes, pero en general es un libro que me hizo pensar, enojar y replantearme comportamientos, además de entretenerme. Ojalá las propuestas de Vivian pudieran ser tomadas en serio por la gente que puede hacer macro cambios en el sistema y no solo por algunos individuos aislados. Queda una sensación de frustración al reconocer los derechos a los que renunciamos al estar insertos en el capitalismo.
Es un libro de ensayos. Tenía mucho sin acercarme a este tipo de género así que estaba algo oxidada Son diferentes textos unidos por la perspectiva del trabajo y el cómo suele creerse que algunos oficios u ocupaciones no son realmente un trabajo. Me gusta su narrativa pero la sentí en diferentes expresiones como demasiado extremista. Me dio gracia que su último ensayo fuera una queja sobre el copyright y al final del libro me apareció la página de los derechos reservados...
No e leído muchos libros y me tardo demasiado en leerlos. Pero este es uno que recomiendo a todo aquel que en ocaciones hace “como que trabaja” en la oficina. Ahora soy más consciente de ello y antes de hacerme pendejo recuerdo y trato de hacer algo mejor. Hasta reunir el valor (valores, fondos, etc) para terminar con esta agonía de trabajo.
El libro está bien, y hace algunas reflexiones que me ha gustado compartir con la escritora, pero en ciertos momentos se hace algo pesado y denso. Además, el cambio radical de tema al pasar entre capítulos a veces te desubica un poco, necesitando un momento para volverte a centrar. Ha sido curioso cuanto menos enfrentarme a un libro así.
A mí esto me gusta. Literatura de blog o posteo, muchas historias y referencias literarias y en este caso pensar el trabajo, el sistema, la industria desde aristas, diría, marginales o "fuera de". La porfía, la desobediencia, la contraria.
En los apéndices hay varias selecciones para desocupados y dentro de las películas para desocupados me vi El gran Lebowski y JAJA gracias gracias.
Pero que filo tiene en la pluma esta mujer. Entretenido y brillante, me llevo desde la carcajada a la angustia, pero sobre todo la reflexión. Mi parte favorita fue el análisis del ocio porque me hizo cuestionarme el ritmo al que estoy viviendo mi vida. Me removió y desatontó.
Es un libro recurrente donde mastica la idea de una rebeldía pese a lo cual termina en el mainstream porque tiene que comer entonces... Recurriendo a los tópicos clásicos del rebelde de cóctel asimilado a las buenas formas que antes criticaba
Excelentes ensayos sobre el trabajo en el mundo capitalista. Cultura, libertad, productividad y literatura son algunos de los temas que se abordan con muchas referencias literarias. Una gran lección de cómo crear sin compromisos.