"Esa justicia, por mucho que la desees, no siempre la puedes impartir tú, porque entonces, no serás muy diferente a ese problema que quieres cambiar ".
¡Último libro del mes! Que mejor manera de cerrarlo con una novela corta y de una autora latinoamericana.
Julen es un editor que tiene una vida miserable y tiene miedo de asistir a la reunión estudiantil de su generación, acompañado de su amiga Melissa, asisten, lo que no esperaban era que un ex compañero llamado Ibai aparecería para entregarle un diario a Julen, Ibai tiene mal estado y le ruega a Julen que lo tome, a sabiendas de que Ibai estuvo en la cárcel por matar a alguien, Julen le hace caso. Una mañana despierta siendo adolescente de vuelta y empieza a pensar que quiza tuvo un sueño que más bien sería una profecía que debe evitar, entonces se embarca dispuesto a averiguar porque Ibai asesinó a una persona y, si puede, detenerlo.
Es una lectura ligera, también la narrativa coopera mucho con ello y el libro no es largo en sí, de hecho me lo devoré más rápido de lo que creía, tiene ese estilo de escritura tipo Wattpad, solo que si está mejor ejecutado que la mayoría que he leído de ahí. La primicia me parece interesante, es la primera vez que leo algo parecido, en el primer capítulo estaba un poco indecisa porque no sentía que le estaba tomando el ritmo, había algo que no me podía enganchar, pero conforme pasaban las páginas, empecé a tomarle sentido, así fue como me quedé.
La trama es interesante, de hecho es algo predecible pero pasan tantas cosas que es inevitable pensar en eso, la manera en que la autora empieza a desarrollar la historia y darle giros es divertido, es una carrera contra el tiempo donde solo el lector y Julen saben que va a pasar y tienen que averiguar como evitarlo. Fue impresionante como me enganchó y quería saber qué pasaría, no podía sentarme sin agarrarlo y leerlo.
La autora toma los típicos clichés de libros clásicos y los convierte en una enseñanza, el tema del bullying está bien tratado, creo que no he leído una historia donde hablen de estas situaciones sin hacerlo por encima y como un tema aparte, aquí la historia escala en un punto donde se va cocinando lento hasta que explota, todos los personajes que tenían miedo de Saúl terminaron enfrentándolo y, aunque la situación no mejoró del todo, se hizo algo, incluso si los profesores no hacían algo. Es una parte donde me identifiqué y encontré personal el libro, yo sufrí bullying y, como suele suceder en situaciones donde el abusado se vuelve abusador, también lo hice, y es un tema que se trata con delicadeza.
Lo único que siento que flaqueo fue el romance. Yo no esperaba una relación de amor con Ibai, de hecho era un personaje que necesitaba estar aparte, la autora no jugó con eso y lo aceptó como un niño que merecía sanar. Pero si hubo un romance con Oliver, no entiendo por qué, no había química y Julen era el único que parecía interesado, creo que es una situación que me molestó, la historia pudo haber funcionado perfectamente sin eso y nadie se iba a morir. Julen pudo pasar su vida sin tener un romance adolescente, está bien, de hecho siento que eso forja a uno a ser más consciente de sus relaciones. Yo también deseé un romance adolescente cuando tenía su edad y ahora tengo 23, llevo un año y medio con mi primer pareja y siento que todo está bien, no se me acabó el mundo y a Julen tampoco.
El final me dejó satisfecha, ver el desarrollo de Julen e Ibai me dejó feliz, realmente quise llorar porque fue un final perfecto para la historia, fue reconfortante que Julen pudiera salvar a Ibai de matar a una persona y cambiar el rumbo de su vida. Estoy contenta con la conclusión, no fue un cinco estrellas pero si lo suficiente para dejarme feliz, realmente recomendado.