Un mastodonte que recoge una de las batallas menos conocidas (por mi, que soy bastante lego en la materia) de las campañas napoleónicas. Un dibujo glorioso a cargo del español Ivan Gil nos teletrasporta al Austria de 1809 y nos muestra el campo de batalla desde todos los puntos de vista. Reductos, palacios viviendas vienesas, personajes históricos y combatientes cobran vida ante nuestros ojos con un nivel de detalle que le da una dimensión extra a la obra. El argumento, tomado de una novela, es más confuso pues no compagina bien el marco histórico con los pequeños episodios que quiere utilizar para involucrarnos. De nuevo podemos contemplar una derrota de Napoleón a manos españolas (je, je ,je) y eso siempre se agradece.