¿Cómo sé que mi perro no se está muriendo? es una novela de amistad y de duelo. Al morir el padre, la perra y la hija transitan la amistad desde la orfandad. El vínculo que construyen es refugio: se sostienen mutuamente. Y en ese devenir, la escritura. Con una prosa ágil y al mismo tiempo conmovedora, Mana y Lucky nos muestran que hay compañías que, si bien no llenan huecos, acarician y alivianan la ausencia.
Lo leí 2 veces y me dejó con lágrimas en los ojos. Es un libro sobre el duelo, y el duelo compartido con Lucky, porque las 2 se quedaron sin papá. Me gustó mucho, lo sentí muy personal. Lo recomiendo
Mana escribe sobre la pérdida de su papá, sobre haber heredado a su perra, sobre cómo duelan las mascotas y las personas con un humor y realismo refrescante.
Es realmente mágico como Mana logra transformar y poner en palabras lo que se vive en un duelo. No me deja de sorprender como los seres humanos, muchas veces, estamos conectados. No es un libro muy extenso, pero al mismo tiempo, sí es un libro para leer de forma pausada, dispuesta a soltar lágrimas y sonrisas. Gracias Mana por resignificar el dolor 💘✨
“Amar a un animal es entrenarse para la muerte, pero ese es un entrenamiento que no existe”. Mana nos regala, con un brillo honesto y con una despejada dulzura, la caricia necesaria para el peregrinaje en el que nos inician ciertas heridas que nos hablan, como si avisaran: no voy a sanar nunca.
Una lectura rápida y hermosa. Pasé de reírme a derramar algunas lágrimas mientras avanzaba. Mana tiene una manera increíble de escribir, y cada párrafo se siente como si te estuviera hablando directamente.
Lectura de domingo, habla sobre la perdida y como nos reconfortamos con nuestras mascotas. Aprendí aún más sobre los perros y como sienten nuestros sentimientos.