«¿Sabes? —susurra desde el Hades la sombra de la maga Medea—, cuando lo conocí, Jasón no era más que otro estúpido chico puro músculo y salud. Y, sin embargo, en cuanto lo vi llegar a la Cólquide, su presencia me preñó de su ausencia. Y, desde entonces, desde siempre me hizo falta. El molde hueco de una escultura antes de vaciar el eso fui. Ahora que lo pienso, algo de Medusa resuena en Medea pues transformé a Jasón en la estatua de Jasón. De la efímera materia que es un muchacho esculpí un héroe, cincelé su valentía, pulí su crueldad, y yo misma me ofrendé como pedestal para sumar altura a su reciente grandeza. Como el artista que pone sus mejores talentos en su obra, maté a la serpiente que resguardaba al Vellocino sólo para admirar en Jasón mi propia hazaña. Y maté a mi hermano. Pero no maté a mis sólo rompí nuestras fotos de boda, pues no reconozco otra creación mía que el que fuera mi marido. Luego, cuando quise remontar la distancia que nos separaba, era ya demasiado tarde. No me qué otra cosa adoramos los mortales en las estatuas sino la indiferencia de los dioses».
Luis Felipe Fabre es un poeta, ensayista, profesor de literatura y editor mexicano. Nació en la Ciudad de México en 1974. Su obra ha sido reconocida con los premios Punto de Partida, Plural y José Revueltas.
¿Qué más se puede decir de una historia que lleva con nosotros cientos de años? El trabajo poético de Fabre consiste, el puro estilo griego, en conformar desde una nueva perspectiva la tragedia de Medusa: Coros mediante los cuales la multitud habla (los petrificados por Medusa, un ser social que vaticina la muerte de Medusa y que la interroga), voz de Medusa, de Estenio y Euríale, de Perseo y de Atenea. Muy al estilo de Borges en "La casa de Asterion", conocemos a los personajes en tres dimensiones: sus dudas, sus miedos, sus pesares. Fabre aprovecha que, quizá, ya todos sabemos que Perseo termina por cortarle la cabeza a Medusa para desarrollar la psique de los personajes. El trabajo oral y cercano al texto dramático me recordó también el ejercicio de Elisa Díaz Castelo en "Proyecto Manhattan". El libro de Fabre termina con otro poema de tema clásico: "El rapto de Ganimedes". Un poema de versos de arte mayor que recuerdan inmediatamente "Lamentación de Dido" de Rosario Castellanos. Conocemos la aurora antes de la aurora del último día en tierra de Ganimedes, su quehacer diario en el campo, conocemos a su familia, a sus cercanos. Fabre aprovecha para recordarnos los otros raptos de Zeus, especialmente el de Europa y la transformación de Ío. Todo termina con la catasterización de Ganimedes. Sin duda, un poemario imperdible. (Y nótese la parodia de la portada a las ediciones de la Loeb Classical Library)
un texto fenomenal donde se brinda voz desde un punto original al mito de Medusa y Perseo. Amé el último capítulo donde de una manera poética y sensible se aborda el caso del rapto de Ganímedes.