Lunwerg recupera un Premio Nacional de Literatura de absoluta actualidad, que, ilustrado por Sara Herranz, cobra una fuerza arrebatadora.
"Extramuros la luna se detuvo. Más allá del camino real quedó inmóvil sobre la ciudad, encima de sus torres y murallas, dominando los prados empinados donde cada semana se alzaban las fugaces tiendas del mercado. Los recios muros revelaban ahora la trama de sus flancos, sus cuadrados remates, sus puertas blasonadas, con sus luces de pez y estopa, movidas por el aliento solemne de las ráfagas. De lejos llegaba intermitente el rumor del río, dando vida a la noche, la voz de la llanura estremecida, el opaco silencio de la tierra, de las lomas peladas y de los surcos yermos."
Así comienza Extramuros, una de las mejores novelas de la narrativa española contemporánea, Premio Nacional de Literatura en 1979 y que ha permanecido descatalogada durante muchos años.
En una España sumida en la decadencia del reinado de Felipe III, un convento de clausura aislado del exterior que sufre la miseria que asola el país, trata de sobrevivir a toda costa.
Detrás de sus muros, el misticismo se mezclará con la pasión, la mentira y la traición, y el amor prohibido entre dos mujeres será un reflejo de la crudeza de un mundo en el que la libertad no tiene espacio.
Lunwerg recupera una historia de absoluta vigencia acompañada por las ilustraciones de Sara Herranz, que ha sabido reflejar con elegancia, pasión y desgarro la historia de estas monjas olvidadas que hoy vuelven a cobrar vida.
Es increíble (no me creo que lo haya escrito un hombre). Destaca sobre todo la sensibilidad con la que se trata toda la historia, la relación entre las mujeres e, incluso, el desenlace. Se narra con un estilo especial, delicado, casi imitando lo antiguo, lo que alguien está dispuesto a hacer por amor y las consecuencias que eso trae. Es un libro perfecto.
Totalmente desgarrador el final, pero tiene las tres mejores cosas de este mundo: un lenguaje totalmente rimbombante, un buen contexto religioso en el siglo XVI y la crítica que contiene y una historia de monjas.
Extramuros es una lectura cuanto menos curiosa y original, en la que se mezclan guerras de poder y amores prohibidos en un ambiente religioso.
La verdad es que no conocía ni al autor ni al libro y tampoco sabía qué esperar; pero, sin duda, puedo decir que me ha sorprendido para bien.
La única pega que le pongo es el estilo: a veces el autor se hace un poco el redicho y cae en una prosa más difícil de lo necesario o incluso con errores. Salvando eso, muy recomendado, la historia engancha, a la vez que hace reflexionar, y las ilustraciones son preciosas.
Este libro debería ser muchísimo más conocido de lo que es. Me ha parecido una historia desgarradora y preciosa a partes iguales, la forma en la que describe el amor y la culpa es difícil de superar, la verdad. Impresionada con que un hombre haya sido capaz de crear personajes femeninos tan complejos y completos, aún más el amor entre ellas.
Monjas lesbianas en la decadente España del Siglo XVI ¿Qué más podía pedir?
Un lenguaje absolutamente rimbombante pero mezclado con la sensibilidad en la que habla del amor… un resultado exquisito. He tenido que comprar la versión ilustrada porque es preciosa. Me alegro de que hayan rescatado esta obra tan hermosa.
imaginate ser una monja y estar tan enamorada de tu mejor amiga que crees que vuestro romance es Dios guiándote y sonriendote por encima del pecado!! how i love lesbians... me ha gustado mucho