En este libro el escritor ofrece una crítica contundente a las dinámicas políticas y culturales que, a su modo de ver, están moldeando el mundo contemporáneo hacia una forma de gobierno global autoritario disfrazado de filantropía. A lo largo del libro, Laje sostiene que las élites transnacionales impulsan un globalismo que busca debilitar las soberanías nacionales, homogeneizar las culturas y controlar a las poblaciones mediante estrategias aparentemente humanitarias.
Uno de los ejes principales del libro es la crítica a la Agenda 2030 de la ONU que, para el autor, tiene intenciones ocultas , ya que los objetivos de la Agenda 2030 promueven regulaciones internacionales que van en contra de la soberanía de los Estados y otorga el poder de decisión hacia organismos supranacionales no elegidos democráticamente.
El autor sostiene que bajo el discurso de la inclusión y los derechos humanos, impulsa una ingeniería social que pretende alterar valores tradicionales, como la familia, la religión y la identidad nacional. Ademas de por supuesto querer hacerse del control económico y restringir libertades.
Desde el análisis del autor, la Agenda 2030 no es simplemente un plan de cooperación internacional, sino una pieza de una estrategia más amplia para rediseñar el mundo bajo un nuevo orden profundamente autoritario. Aunque sus tesis son polémicas y quizás un tanto conspiranoicas, han generado tanto adhesión como rechazo. En cualquier que fuere la postura del lector, creo que el libro nos invita a reflexionar sobre el verdadero alcance y las implicaciones de los grandes proyectos globales contemporáneos.