La edición que conseguí es bastante modesta, pero sin errores de impresión, buen maquetado y una portada aceptable. Los dos textos del volumen, cuentos de terror, están escritos de manera similar: una prosa sobre cargada de adjetivos y descripciones, con atmósfera opresiva y onírica. Casi no hay diálogos. De hecho, el estilo de escritura recuerda de algún modo al de Lovecraft (con obvias diferencias y distancias). Un libro para leerse en uno o dos días, rodeado del mayor silencio posible, en la penumbra.
Pues son dos leyendas escritas de una manera que se prolongan, me gustaron en cuestión de atmósfera, solo para pasar el rato, y pues ahí con eso se lleva, está pasable .