(4.5/5). Ciertamente, una obra sorprendente. Lo que, a primera vista, parecía una obra de divulgación más, de esas donde lo histórico y lo anecdótico se confunden y donde más que con un libro nos encontramos con una "caja de bombones", se desvela, en cada capítulo, como una caja de sorpresas.
Kukso, quien ya se ganara a la crítica por "Odorama", ha conseguido aunar historia y ciencia en mayúsculas -¡y divulgación!- de un modo sobresaliente. Sin duda, este libro consigue ser una herramienta de primera mano -y un estímulo- para el historiador y el biólogo. Los apuntes, económicos y sociológicos, no defraudan. Hay anotaciones indigenistas y ecologistas, críticas afiladas al capitalismo y al cambio climático, y, desde luego, muchos datos que no deben pasarse por alto.
El autor ha conseguido demostrar, gracias a su peculiar método poliédrico, que las frutas importan al filósofo y al sociólogo más de lo que servidor podría haberse imaginado.