Chuya Nakahara, personificación del poeta bohemio por antonomasia, fue un alma marcada por la muerte, la soledad y la melancolía. Pese a no gozar de reconocimiento en vida, aportó una mirada totalmente novedosa a la poesía japonesa; y sus versos, dotados de un ritmo casi musical, una frescura inédita hasta entonces.
Chuya supo volcar sus sentimientos en poemas atemporales que trascienden lo individual para capturar la esencia de lo puramente humano. Profundamente conmovedora y dotada de una mágica cualidad reparadora, su poesía es un canto al ir y venir de la esperanza que ha servido de espejo y bálsamo para el alma de una infinidad de lectores.
Triste y bello es un claro ejemplo de la importancia de una buena traducción (y más en poesía). Sonia Arab nos rescata la musicalidad de los poemas de Chûya Nakahara. Por momentos parece estar leyendo algún fragmento inédito del Romancero gitano de Lorca, si este hubiera visitado Japón.
«Y sin embargo, mi corazón desdichado, noche tras noche, solo en la pensión, monótono, piensa pensamientos vacuos; mi humilde corazón y su dúo de piano».
Estas antologías que han traducido por fin a Chūya son un tesoro. Poesía de abandonment issues, de soledad, de contemplación y de absoluto desasosiego con tintes de una pequeña esperanza entre todo ello.
La tristeza humana es la naturaleza. Melancolía en el humo de un volcán o la soledad en el caer de la nieve. Cada recuerdo es un latido doloroso; su apreciación sobre la vida, una belleza.
TRISTE Y BELLO AUTOR: NAKAHARA CHUYA EDITORIAL: @satoriediciones PÁGINAS: 225 TRADUCCION: SONIA ARAB ALVAREZ @matakonharu
Es muy difícil reseñar a Chuya Nakahara después de bastante tiempo que leí el anterior poemario titulado Abrazando a las Estrellas. Regresar al maestro Nakahara requiere una fortaleza interna ya que, al momento de leerlo entras en una oleada de emociones que va más allá de la nostalgia misma. En este nuevo compendio nos adentramos a parte de una nueva perspectiva de la mano de Sonia Arab, me encontré con lo que amo de Chuya su tonalidad, su pasión poesía y un hombre que pese a sentir soledad siempre en su escritura encontró ese refugio para expresar lo que sentía y vivía.
Recordando un poco su vida, a parte de su amor fallido con la Yasuko Hasegawa y su matrimonio arreglado con Takano Ueno el autor siempre tuvo una imagen aludiendo a algunos poetas europeos , pero el tema de muerte lo estuvo rodeando toda su vida. En esta nueva recopilación me queda claro que el autor tuvo una relación distante con su padre y su madre, una tristeza profunda marcada por la perdida de aquellos que el amo y un acercamiento a la poesía como un modus de vivir dentro de una compleja sociedad japonesa.
Además creo que estos poemas están plagados de relaciones fallidas entre la familia, los amores y una depresión fuerte que marcaron al escritor. Curiosamente algo que me gustó es como Dazai no soporto a Nakahara y también como este poeta siempre dentro de esa soledad procuraba visitar a todos sus conocidos. En cada poema hay que leer lenta y maravillosamente para poder descubrir las claves de lo que es el autor. Dos de los poemas que más me fascinaron fueron Eras como una Flor y Tarde de Nieve , en el primero el autor recuerda a su primer amor y en el segundo también se pregunta por esa mujer a la que amo.
Solo me resulta comentar la belleza, la reflexión que me deja este poemario y también que es fascinante como en cada palabra el poeta nos trasmite la belleza de su tristeza y la nostalgia por todo lo que vivió y sufrió.
«Pues creo que la muerte vendrá a castigarme por lo que en vida no logré sentir.»
Gracias a Sonia Arab por todo el cariño que ha vertido en cada palabra —no tendría sentido hablar de este libro sin hablar del mimo y el trabajo de su traductora—, y gracias eternas a Chūya por sus poemas y por haberme hecho sentir tanto.
“me irritan los recuerdos del pasado, aglomerados sin orden ni concierto, que no puedo desmadejar. pronto encomendaré mi ser, mi corazón, a la pesadumbre innegable de mi cabeza”.
rip chuuya nakahara, mientras yo viva, tu siempre serás eterno. no hay nada que me conmueva más en este mundo que la aterrorizante soledad reflejada en la poesía de chuya. esta edición ha sido muy especial gracias a la traductora, sonia, quien me ha permitido acercarme más a la desgarradora historia del poeta maldito.
siempre siempre estará en mi corazón y en mi consciencia. ❤️🩹
“yo deseo arrepentirme, arrepentirme hasta la saciedad para aliviar mi alma...”
Me ha encantado, este poemario es mas melancólico que he leído del autor, todos los poemas me encantaron y no pude evitar votar alguna que otra lagrima