Es el primer libro que leo sobre enología y me ha gustado mucho, es un poco raro leerlo sin haber leído el anterior ya que hay repetidas referencias, pero nada que imposibilite la lectura.
Desde luego muy interesante y sobre todo muy divertido, Santi Rivas sabe muy bien cómo narrar de forma relajada y distendida el mercado de los vinos en España.
Lo único que he echado en falta es una explicación más extensa de la situación actual del mercado y la gentrificación de ciertos vinos, que al final con tantas clasificaciones de bodegas, distribuidores, y trabajadores de la industria, se pierde un poco el sentido del libro.
La sección del “sommelier nazi” me tuvo partiéndome de risa en medio del metro mientras la gente me miraba como a un esquizofrénico, solo por eso ha merecido la pena. Leeré el libro anterior “Deja todo o deja el vino” seguro!
Santiago Rivas, sociólogo undercover y sádico observador del fin del mundo en potencia, presenta un case study sobre la imposibilidad de que tus pasiones no sean colaboradoras pasivas de la mecánica tardo capitalista. Tras un primer tercio brillante el libro continúa con un recorrido catálogo igual de afilado pero que se vive como un paseo por el paisaje desolado del mecanismo destructor inicialmente presentado, una muerte en Venezia sin Tadzio por los barrios céntricos madrileños. Deslenguado, empático y misántropo a partes iguales, sincero y profundamente desesperanzador. Pedazo de libro
Divertido, pero no es el estilo que busco en divulgación de vino. Por qué no se justifica la opinión de que un vino "está buenísimo"? Los que escuchan las recomendaciones, deben creerlas simplemente a ciegas?
Por qué se defienden los vinos "de fresqueo" frente a otros estilos, si no todo van a ser sesiones donde se beba 1 botella por persona?