Una hija debe cuidar a su madre, aquejada de Alzheimer, que intentó matarla cuando niña. A partir de esa sencilla premisa argumental, Antonio Manuel, el celebrado autor de 'La huella morisca' y 'La luz que fuimos', teje con extrema delicadeza una novela tan cruda como hermosa, donde conjuga la palabra vivida con silencios que dicen mucho más de lo que callan. El odio al diferente se da cita con el amor a la tierra y los cuidados mutuos, a través de los ojos de un joven pastor y de las mujeres que protagonizan esta bellísima y memorable historia. 'Una palabra feroz, un libro lleno de tierra y memoria para romper el silencio de aquellas que nunca pudieron hablar'. María Sánchez, autora de 'Tierra de Mujeres'. 'En esta historia, Antonio Manuel nos habla de la necesidad del olvido y del perdón, de la necesidad del amor que nos reconcilie con la vida'. Abraham Guerrero Tenorio. Poeta, Premio Adonais y Ojo Crítico.
Un relato que te deja pensando, con un regusto amargo y el alma encogida. La esperanza y el anhelo del amor se hallan escondidos en sus renglones. Ahora entiendo lo que dice el autor : 100 páginas escritas q podrían ser 1000 ( o algo así) . Me ha encantado su manera de contar esta dramática historia. Desde luego que podría haber sido una novela extensa y magnífica si hubiese contado más de cada personaje y de su historia pero quién sabe si entonces perdería su encanto. Desde luego si alguna vez decide contarla con más detalle, estaría encantada de leerla.
Una relación madre - hija perturbadora en un ambiente rural descrita de forma muy poética dónde los sentidos están muy activos a través de las fragancias y la contemplación de la naturaleza.
Una madre con Alzheimer y una hija madura, se reencuentran despues de un suceso muy duro en el pasado. La historia es dura, cruda y muy triste pero Antonio M siempre pone poesía en sus textos. Una forma de contar historias, muy personal, que le hace ser un Antonio Gala de estos tiempos.