Hajime Isayama (諫山 創 Isayama Hajime, born 1986) is a Japanese manga artist from Ōyama, Ōita. His first and currently ongoing serial, Attack on Titan, has sold over 22 million copies as of July 2013. He has mentioned Tsutomu Nihei, Ryōji Minagawa, Kentaro Miura, Hideki Arai and Tōru Mitsumine as artists he respects, but stated that the manga that had the biggest influence on him was ARMS.
Finalmente, Eren e Historia han sido llevados delante de Rod Reiss, el rey en las sombras del Muro. Quien ha logrado poner a su hija bastarda de su lado y convencerla para que tome una cruda decisión que, según él, ayudara a salvar a la humanidad. Mientras el resto del Escuadrón de Levi sigue buscando a sus compañeros, una vez que el golpe de estado ha tenido éxito, Historia y Eren deberán aceptar por si mismo lo que son y cual es el papel que quieren tener. Sus decisiones conducirán a que el Cuerpo de Exploración pueda empezar la expedición a Shiganshina para recuperar de una vez por todas el Muro María.
“Ataque a los Titanes” ha llegado, más o menos a su Ecuador, ya que el presente volumen de la edición integral (el sexto) comprende los tomos del 16 al 18 de unos 31 o 33 (no lo tengo claro) que tiene la edición sencilla de la obra. quien. Lo ha hecho, en uno muy interesante en el que la historia está en su mejor momento en todos los aspectos. Ya no hablo solo de que haya habido y esté dándose una evolución de los personajes que muchas veces resulta de lo más interesante y nos esté regalando grandes momentos, aunque como se ha visto en este volumen y en el l anterior de la edición coleccionista, es inevitable que la de algunos, sobresalga por encima del las de los otros personajes debido a que tienen más protagonismo en la trama. También hablo de la manera en que en este volumen Isayama ha metido el acelerador en cuanto a empezar a despejar algunos de los misterios más importantes que han sobrevolado esta historia desde aquel primer capítulo en el que todo parecía que iba a girar en torno a los deseos de venganza de un chaval rabioso que quería acabar con todos los enemigos de la humanidad. Porque ahora “Ataque a los Titanes” ha subido la apuesta un poquito más al enseñarnos que quizás los enemigos no sean solo los titanes, también hay que tener cuidado con las personas. Porque hay seres humanos que están detrás de la aparición de estos entes, se insinúan algunos aspectos que pueden resultar de lo más perturbadores y solo hacen que aumente la potencia de los misterios que aún quedan por resolver en esta historia. Que son muchos. Y además, me ha parecido todo un acierto de que el autor haya puesto el foco en lo que ocultan los muros, en las raíces de la vida dentro de ellos de la propia humanidad y en su sistema de gobierno. Y en las familias más importantes, y no hablo solo de la realeza y la nobleza corrupta. La trama y descubrimientos de lo que son realmente los Ackermam ha sido una de las cosas más jugosas de esta lectura y la manera en que se relaciona con todo este panorama. Sigo reafirmándome en que uno de los grandes personajes de este arco, por fin está siendo uno de los más queridos de la historia, Levi. Me ha parecido muy interesantes sus interacciones con Kenny, uno de los secundarios más potentes que nos ha regalado “Ataque a los Titanes” .
En este arco de la rebelión, Eren ha quedado bastante relegado dentro de su papel de protagonista. Isayama-sensei ha tenido la inteligencia narrativa de dar su pecho y ya no solo a muchos de sus compañeros, también a otros personajes secundarios. Entre todos han sido los que han movido la trama de estos últimos capítulos y los de, como ya han dicho en el volumen anterior (quinto) han realizado una serie de acciones que han cambiado el mundo que los propios personajes conocían dentro de los muros. Y esto se ve en la manera en que Eren ha quedado opacado en este arco, ya no solo por muchos personajes, también por las propias circunstancias. Personalmente, creo que en esto tiene mucho que ver lo cansino que resulta que toda la historia, entre otras cosas, básicamente se mueva por el hecho de que a este muchacho se pasan la vida rescatándole, y sus compañeros tienen que mover el culo para salvarle. Porque ya sabéis, Eren se supone que carga sobre sus hombros con el peso de salvar a sus congéneres y con el destino de la humanidad. Y en este arco descubrimos como llegó a esto y como adquirió sus poderes de titán. Y la manera en que esto se relaciona con la misteriosa familia real, los Reiss. Y con Historia, la gran protagonista de este arco y de los dos volúmenes. Sin duda alguna es uno de los personajes que más han destacado en los últimos compases del manga. Es muy interesante la manera en que la vamos redescubriendo en estos capítulos, y la manera en que en este tomo evoluciona hasta aceptar ya no solo su propio destino, si no a hacerse cargo de su vida y a tomar las decisiones que ella y los demás necesiten, independientemente de las cargas que eso conlleven. Historia se ha marcado, literalmente, la mejor evolución de lo que llevamos de manga, convirtiéndose, posiblemente, en el personaje femenino, más complejo y llenos de matices de todos los que nos ha procurado Isayama. Y mira que eso era difícil cuando todas las féminas de este manga tienen tantas dimensiones como cualquiera de sus compañeros masculinos. Que es muy triste decir algo que debería ser obvio, pero ya sabemos que muchas veces en el manga pesa el machismo ancestral de la cultura japonesa. Y además, se agradece que el autor no la sexual alises para nada, que también es algo muy típico del shonen. Así que imagínate lo decepcionante que va a resultar ver lo que va a pasar con este personaje en lo que queda de manga. Se siente como si después de haber remado y remado, Isayama hubiera decidido abandonar a Historia obviándola totalmente para centrarse en otros aspectos del manga. Y no voy a decir más, porque eso es spoiler. Tan solo que comento esto basándome en lo que he visto en el anime, y espero que el la versión en papel todo se desenvuelva de una forma más satisfactoria e interesante para Historia y el lector.
Pero volviendo a Eren, incluso viendo lo perdido en combate que ha estado hasta prácticamente el final de este arco (Chistaco) se lo perdono a Isayama-sensei. Porque es como que todo pinta a que nuestro muchacho coge carrerilla para lo que se viene. Que no son solo curvas, son piruetas mortales, saltos por barrancos de 60 metros, montañas rusas de curvas imposibles, aviones estrellados y todo lo que puedas imaginarte. Además, me gusta mucho esos momentos en los que los protagonistas se rompen, dudan de sí mismos, se vuelven auténticos muertos. Qué es lo que le pasa a Eren en un momento determinado de este volumen. Me agrada mucho la manera en que humaniza al personaje ver esta flaqueza. Porque si algo hace muy bien el mangaka de “Ataque a los Titanes” es preparar personajes que te puedes creer fácilmente y que no caen en lo banal o convencional, que tienen sus matices y sus momentos más humanos. En alguna parte, no sé si lo he leído en algún Post de Instagram o lo he visto en algún vídeo de YouTube, alguien comentaba que Eren Jaeger era el mejor protagonista de un manga shonen que había parecido en los últimos tiempos. Yo no sé hasta qué punto es verdad, solo el camino que está siguiendo el personaje y donde va a terminar (¿ posiblemente hubiera disfrutado mucho más de esta lectura del manga Si no hubiera visto antes el anime, y eso que me está encantando? Pues seguramente). Pero creo que la manera como Isayama juega con Eren y con muchos cliches en su obra es tremendamente original y digna se mérito. Hay que reconocérselo.
Dicho lo cual, “Ataque a los Titanes” ha cerrado un arco intenso en todos los sentidos, con una trama que ha resultado absolutamente impredecible y sazonada de todo tipo de momentos. Absolutamente todos los elementos en cuanto a evolución de los personajes (como yo he dicho), argumento, escenas de acción, giros de guion y emoción han estado perfectamente calculados y nos han regalado una lectura que en ningún momento ha decaído, solo ha ido a más a cada capítulo. El arco ha cambiado todo el panorama una vez más, y se ha alejado de todo lo que habíamos visto previamente en este manga, y hay que reconocer que eso se agradece en cuanto que muchas más capas a la historia.
Y eso que ahora viene lo bueno. La parte en la que está historia llega, ahora sí, a su punto más álgido.
Porque después de haber hecho un golpe de estado y haber convertido a Historia en reina , ahora toca ir a Shigansima y recuperar el muro María. Y descubrir que se oculta en el sótano de la casa de Eren, que era lo que sabía su padre, esa figura que ha demostrado ser tan esencial para este manga, y cuyo destino ahora sabemos, pero no su pasado lleno de misterios. Yo he comentado lo coral que ha sido el arco que hemos cerrado de “Ataque a los Titanes” y cómo ha puesto en relieve a muchos personajes que hasta ahora eran secundarios. Y creo que uno de los aspectos de todo esto más interesantes ha sido como hemos descubierto las auténticas intenciones de Erwin y la manera en que la personalidad de este hombre ha salido a la luz. Es algo que agradecido, porque se le da mucha importancia y siempre me ha parecido bastante desdibujado. Y ahora, el conocimiento que estamos obteniendo del personaje sigue enriqueciéndose, dando más vidilla a la historia, ya no solo por cómo está repercutiendo en la acción, sino por la manera en que su decisión de descubrir que se oculta en el sótano por encima de cualquier consideración va a mover todo.
Se vienen cosas muy muy fuertes. Por lo pronto, este tomo se ha cerrado de una manera que no podría haber sido escogida con más mala leche. Porque te quedas con muchas ganas de leer más, ver por dónde van a ir los tiros. Incluso sabiendo qué es lo que va a pasar.
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