«He traído a Hollywood una maleta llena de espaguetis para Sofía Loren. Se los he traído desde Roma, me los había dado su madre, y creo que pocos acontecimientos de las últimas semanas han emocionado tanto al frívolo suburbio de Los Ángeles como la noticia de que una periodista italiana le ha traído espaguetis a Sofía». Esto sucedió en junio de 1957, cuando Oriana Fallaci dividía su tiempo entre Roma, Nueva York y Los Ángeles para hablar de la "fábrica de estrellas". Con una mirada desencantada y el inconfundible estilo cáustico e irreverente de su pluma, Miss Fallaci, como la llamó Orson Welles, a diferencia de sus otros colegas, "sabe esconder al periodista más feroz bajo la más engañosa de las máscaras femeninas". Son los años en los que los ojos del mundo persiguen los nuevos mitos del celuloide, pero solo ella logra describir la humanidad desesperada de estas estrellas tan adorables. De James Dean a Yul Brynner, de Ava Gardner a Ingrid Bergman, y en busca de Marilyn Monroe, Miss Fallaci deambula por Hollywood con mirada desconcertada. "En esta ciudad pueden llegar a ocurrir las cosas más extrañas", escribe. "Aquí las casas parecen tener paredes de cristal. No puede hacerse un gesto o decirse una palabra sin que los demás lo sepan. Vivir en Hollywood es como vivir con un micrófono oculto en cada habitación y cámaras de televisión apuntando en dirección al dormitorio".
Oriana Fallaci was born in Florence, Italy. During World War II, she joined the resistance despite her youth, in the democratic armed group "Giustizia e Libertà". Her father Edoardo Fallaci, a cabinet maker in Florence, was a political activist struggling to put an end to the dictatorship of Italian fascist leader Benito Mussolini. It was during this period that Fallaci was first exposed to the atrocities of war.
Fallaci began her journalistic career in her teens, becoming a special correspondent for the Italian paper Il mattino dell'Italia centrale in 1946. Since 1967 she worked as a war correspondent, in Vietnam, for the Indo-Pakistani War, in the Middle East and in South America. For many years, Fallaci was a special correspondent for the political magazine L'Europeo and wrote for a number of leading newspapers and Epoca magazine. During the 1968 Tlatelolco massacre prior to the 1968 Summer Olympics, Fallaci was shot three times, dragged down stairs by her hair, and left for dead by Mexican forces. According to The New Yorker, her former support of the student activists "devolved into a dislike of Mexicans":
The demonstrations by immigrants in the United States these past few months "disgust" her, especially when protesters displayed the Mexican flag. "I don't love the Mexicans," Fallaci said, invoking her nasty treatment at the hands of Mexican police in 1968. "If you hold a gun and say, 'Choose who is worse between the Muslims and the Mexicans,' I have a moment of hesitation. Then I choose the Muslims, because they have broken my balls."
In the late 1970s, she had an affair with the subject of one of her interviews, Alexandros Panagoulis, who had been a solitary figure in the Greek resistance against the 1967 dictatorship, having been captured, heavily tortured and imprisoned for his (unsuccessful) assassination attempt against dictator and ex-Colonel Georgios Papadopoulos. Panagoulis died in 1976, under controversial circumstances, in a road accident. Fallaci maintained that Panagoulis was assassinated by remnants of the Greek military junta and her book Un Uomo (A Man) was inspired by the life of Panagoulis.
During her 1972 interview with Henry Kissinger, Kissinger agreed that the Vietnam War was a "useless war" and compared himself to "the cowboy who leads the wagon train by riding ahead alone on his horse".Kissinger later wrote that it was "the single most disastrous conversation I have ever had with any member of the press."
She has written several novels uncomfortably close to raw reality which have been bestsellers in Italy and widely translated. Fallaci, a fully emancipated and successful woman in the man's world of international political and battlefront journalism, has antagonized many feminists by her outright individualism, her championship of motherhood, and her idolization of heroic manhood. In journalism, her critics have felt that she has outraged the conventions of interviewing and reporting. As a novelist, she shatters the invisible diaphragm of literariness, and is accused of betraying, or simply failing literature.
Fallaci has twice received the St. Vincent Prize for journalism, as well as the Bancarella Prize (1971) for Nothing, and So Be It; Viareggio Prize (1979), for Un uomo: Romanzo; and Prix Antibes, 1993, for Inshallah. She received a D.Litt. from Columbia College (Chicago). She has lectured at the University of Chicago, Yale University, Harvard University, and Columbia University. Fallaci’s writings have been translated into 21 languages including English, Spanish, French, Dutch, German, Greek, Swedish, Polish, Croatian and Slovenian.
Fallaci was a life-long heavy smoker. She died on September 15, 2006 in her native Florence from breast cancer.
En este libro se reúnen algunas de las entrevistas y perfiles que Oriana Fallaci realizó a estrellas de Hollywood durante 1957; la mayoría son fruto de entrevistas pero no todas porque con al menos una de ellas no puedo entrevistarse directamente y justo esa peripecia es uno de los momentos mas curiosos del libro. El texto está plagado de muchas anécdotas curiosas y personales de muchos actores, pero es en cuatro de ellas con las que mas se extiende: Audrey Hepburn, James Dean, Marilyn Monroe y Ava Garner (curiosamente ninguna de ellas vidas felices ya en la época que escribió sobre ellas, luego ya sabemos como acabaron muchas). Otro aspecto importante es que se nota la pluma de Miss Fallaci porque están muy bien contadas las historias de estos divos del celuloide. Muy recomendable
La colección de Alianza Voces crece,imparable. En esta ocasión continúa con el rescate de la obra de la escritora,activista,corresponsal de guerra y periodista :Oriana Fallaci.
La italiana no será menos Diva que las protagonistas de este libro.
Entrevistas y reportajes de" Miss Fallaci", donde aporta datos reales y va más allá de los tópicos conocidos. Profundiza en detalles sobre el carácter de las estrellas. No solo informa.
Una narrativa cautivadora y personal .
Como en la mejor película,no quieres perderte detalle y deseas que no termine. Un libro para los amantes del cine en general y para los lectores curiosos en particular.
Tiene el ritmo ágil ,el que marca una pluma incisiva.
Marilyn Monroe,se puede decir que le "hizo la cobra".Se hizo famosa entre los artistas por ser la periodista que no lograba encontrarla. Da una visión de una Marilyn fuera de los tópicos que la han marcado por la eternidad.
De mis partes preferidas,como llega y la paran en la aduana con una maleta llena de espaguetis...para la mismísima Sofía Loren.
James Dean,un genio atormentado desde la muerte temprana de su madre. Su muerte,sus amores y como hizo su breve e intensa carrera como actor. Jimmy el rostro de "Rebelde sin causa " ,frente al inimaginable registro de la vida real:Trabajando como cobrador de autobús y descargando hielo. Estos son el tipo de detalles que hacen el libro tan especial,Fallaci aborda a estos actores desde puntos de vista poco mostrados.
Encontraréis también en detalle entrevistas y artículos con : Ava Gardner y Sinatra,Brigitte Bardot,Ingrid Berman y Rossellini,Yul Brunnrt y Anna Magnani.
La industria del cine ha dado éxitos a los actores,pero ellos les han dado sus vidas.
Recientemente se estreno en Movistar+ una miniserie de ocho capítulos que recoge estos viajes a Hollywood y sus reportajes en Vietnam. Tengo pendiente verla. El "rescate" de la obra que comenzó Alianza ya el año pasado con sus traducciones del italiano y "Un hombre",ahora llega en otro formato. Resumiendo,visibilidad para una trayectoria profesional única en conjunto. Algo que pasa pocas veces y es de aplaudir.
Libro jugoso para los amantes del cine clásico, por sus acercamientos a varias de sus mayores estrellas en los años de su mayor esplendor (los 50). Recopila crónicas, entrevistas o pequeñas biografías que escribió Fallaci en aquella época, antes de ser una periodista mundialmente conocida, con un estilo ágil y fluido. Se lee con facilidad e interés, sobre todo porque se acerca a aspectos más humanos de estrellas míticas, que muestran su fragilidad y dolor, lo trágico de vidas aparentemente envidiables.