Axel vive en una pequeña habitación, apenas cinco metros cuadrados, pero su verdadera escapatoria está en el metaverso, un mundo virtual donde todo es posible. Ahí conoce a Lyra, una chica con alas y una sonrisa que lo hace sentir más vivo que nunca. En una fiesta digital, pasan toda la noche hablando, riendo, volando. La conexión entre ellos es mágica, algo que Axel nunca había sentido antes.
Pero cuando un fallo en sus gafas de realidad virtual lo deja desconectado, Lyra cree que la ha abandonado. Lo que no saben es que su historia está a punto de tomar un giro el metaverso está ocultando algo oscuro, algo que podría poner en peligro no solo su amor, sino sus vidas reales.
Me ha gustado la idea del libro, pero se me queda corto para ser considerado un libro la verdad, yo 81 páginas me las leo en un momento. Por otro lado me ha faltado información, me ha faltado mucha trama, desarrollo de los personajes, en general todo. Podría ser una muy buena historia si estuviera más desarrollada. Es una pena porque engancha la idea del metaverso pero falta demasiado.