En tiempos de descrédito del cuento, el lector de Modo linterna asistirá a una nueva forma de relatar historias breves. Una escritura que descubre lo crucial escondido en lo accesorio y que asigna a los detalles la capacidad de revelar la propia época.
A lo largo de estas páginas, Sergio Chejfec activa una verdadera máquina de narrar que convierte la mirada, y la reflexión vinculada a ella, en su motor de arranque. Los desconcertantes nueve relatos de Modo linterna se ubican en un punto móvil entre la ficción y el testimonio, el ensayo y la introspección, la crónica de la experiencia y el registro documental.
Al igual que en otros libros de Chejfec, el lector se encuentra frente a escenarios desconocidos y habituales al mismo tiempo: lugares que no buscan postular un mapa definido sino exhibir distintas formas de lo pasajero y de lo permanente. El autor parece apostar por versiones expandidas de realidad detenida, pues las historias se despliegan a la búsqueda de preguntas más que de respuestas.
Con su particular estilo cadencioso y envolvente, Chejfec exhibe en Modo linterna nuevas facetas de una escritura que ya se cuenta entre las más hipnóticas e inclasificables en el panorama del castellano actual.
Sergio Chejfec is an Argentine Jewish writer. He was born in Buenos Aires in 1956. From 1990 to 2005 he lived in Venezuela, where he published Nueva sociedad, a journal of politics, culture and the social sciences. He currently lives in New York City and teaches in the Creative Writing program in Spanish at New York University.
Chejfec has written novels, essays and a poetry collection. His works include Lenta biografía (1990), Los planetas (1999), Boca de lobo (2000), Los incompletos (2004), Baroni: un viaje (2007), Mis dos mundos (2008), and La experiencia dramática (2012). He has been compared to Juan José Saer, which he finds flattering but not accurate. His novels usually feature a slow-paced narration that interweaves a minimal plot with reflection. Memory, political violence, and Jewish-Argentine culture and history are some of the recurring themes in his work.
Una escritura deliciosa. Pulida. Casi perfecta. No será mucho? La experiencia se agota en eso, en un ejercicio de puntillismo descriptivo genial que no conmueve. Te encontrás disfrutando de imágenes bellísimamente relatadas pero que no van a ningún lado. No tienen vida ni conmueven. Escritura para escritores (o aspirantes a serlo).
Salvo por un par de relatos, bueno, en realidad por uno, me parece una colección de cuentos formidable. Hay escenas de algunos cuentos que no han dejado de dar vueltas por mi cabeza y dudo que dejen de hacerlo.
Qué bronca cuando alguien escribe tan bien que pareciera hacerlo dormido pero completamente alerta, con un pie adentro y el otro afuera. Chejfec parece todo el tiempo que intentara "hacer del disimulo su arma privilegiada", en el sentido de que es tal su conocimiento —y es palpable en la misma lectura— que posee sobre su herramienta, la palabra, que no puede evitar conocer sus limitaciones y de alguna manera querer pasar desapercibido. El poder del escritor no es absoluto. Sabe que el presente y los acontecimientos son como procesos de cristalización: si uno intenta hacerlos de manera acelerada, generan un cristal inestable; en cambio, si uno logra una cristalización controlada, logra uno de los estados —perdón— más estables de la materia. Por eso lo ilegible en su escritura es un reflejo de esto: no importa si ahora no captás del todo, ya va a decantar. Lo importante es plantar la semilla. Me gusta que aprovecha el contorno, la clausura de las cosas, porque al poder delimitarlas, puede describirlas por el complemento: todo lo que algo es es aquello que no.