Un inusual incendio termina con la vida de Tomás Agote en el aparcamiento del hospital de Laredo. Héctor, su compañero de habitación, jamás imaginará que la curiosidad que despertaron en él sus últimas palabras lo sumergirá de lleno en una investigación criminal. Con la ayuda de Juan, un expolicía, su noventa y seis por ciento de discapacidad será puesto a prueba en la búsqueda de la verdad en una guerra de más de setecientos años de antigüedad. ¿Qué secreto esconden los Agote? ¿Por qué están ardiendo en la hoguera otras personas con ese mismo apellido en pleno siglo XXI?
Me ha parecido súper curiosa esta historia y el plot twist del final, impresionante, no me lo esperaba para nada. En el momento de leer cierto capítulo, se me cayó la barbilla hasta el suelo. Literalmente.
El autor consigue envolverte completamente en una investigación policial que se mezcla con la historia de una familia con el apellido Agote. Haciéndote conocer de esta forma la historia de los agotes, con “a” minúscula, sí. Tienen que ver, pero tienen su propia historia. Asombroso.
➡️ Los agotes son un grupo social minoritario que, durante siglos, fueron discriminados y marginados en áreas de Navarra, Guipúzcoa, el País Vasco Francés y Aragón. Se les conocía como "pueblo maldito" y eran considerados parias.
Asesinatos, mentiras, juegos, y sectas hacen de este libro toda una experiencia.
➡️ Me ha encantado la relación de Héctor con sus padres, Antonio y Marivi. Y también la relación de camadería que forman Juan y Héctor.
Escrita entre pasado y presente, hace que está historia se sienta completa en cuestión de desarrollo de personajes. Se hace muy fácil introducirte en la propia historia y junto a ello, empatizar y entender mejor a cada personaje.
✖️Mi único, pero, es que no me terminan de convencer las historias donde los policías profesionales quedan como cortos de miras, mientras que uno externo sin nada de formación, parece que lo ve todo y acaba siendo el héroe de la historia. En este caso, se trata de Héctor, me parece que se resalta demasiado su "gran trabajo". Y hay alguna escena que yo siendo amiga de una persona usuaria de silla de ruedas de nacimiento, y que nos conocemos desde hace más de 20 años, y teniendo mi amigo una discapacidad del 76%, es lo que me acerca a no sentir del todo factible alguna situación final que se narra en el libro. Pero como no quiero hacer spoiler, me quedo calladita que estoy más guapa. Pero considero que aquí también está la magia de los libros, y supongo que, con ella, esa pequeña ficción, o, extra de fuerza en determinadas situaciones.
Por lo demás, me parece que el mundo, el trabajo de investigación, y los personajes están muy bien construidos. Incluso te deja emocionada en más de una ocasión. (Apa, siempre estarás en mi corazón).
Por lo que, si te gustan los tropes descritos, te invito a darle una oportunidad a este libro, porque mi único, pero, está basado únicamente en mi opinión y experiencia personal, y este hecho, no ha hecho que no disfrute de esta historia, que me parece original. Yo al menos hasta ahora, no había leído una inclusión tan necesaria de las personas con discapacidad. Porque son igual de validos que una persona que no tenga discapacidad reconocida. Ojalá el mundo este adaptado y ofreciese las oportunidades de igual forma para todos. Por ello, me hubiera gustado que Héctor fuese el policía.
Último libro del autor de la trilogía del Ritual de los caminos. Nos presenta en él un nuevo thriller moderno con tintes históricos.
Nos adentramos en una historia con ritmo rápido y sin pausas. Con un incendio en el párking del hospital de Laredo se da inicio a un desarrollo que nos sumerge en un intrincada ginkana que nos acerca a diferentes pueblos del norte de la península.
Un detective, un chico con problemas de movilidad pero con una mente privilegiada para desentrañar el secreto de las pistas y una lista de posibles víctimas. Pocos personajes a los que vamos conociendo en profundidad, su pasado, sus inicios, sus deseos, su forma de investigar... Enseguida empatizas con ellos, difícil no encariñarse con sus vidas y su proceso.
En cuanto al ritmo que tiene la novela, es fluido, rápido, enlazando capítulos en el presente y en el pasado, lo que nos construye dos historias que terminan confluyendo en una general. Son capítulos cortos, lo que hace que la lectura no se vuelva pesada.
Ha sido un libro que he disfrutado mucho. Una historia en la que parece que vas descubriendo las pistas a la vez que avanza la investigación, pero que, sin embargo, te hace sorprenderte con algún plow twist que te cambia la historia por completo.
Un libro que recomiendo a todo amante del thriller.
Hay thrillers que enganchan… y luego están los que consiguen dejarte con la cabeza dando vueltas cuando los terminas.
La raza maldita ha sido una de esas lecturas. Una historia que mezcla misterio, historia y una investigación que no da tregua. Los capítulos cortos, los personajes y la narración a dos tiempos hacen que sea muy difícil dejar de leer.
Si os gustan los thrillers que van un paso más allá y consiguen sorprender de verdad, apuntad este título porque merece muchísimo la pena. 🔥📚🤍
Este es el cuarto novelón de Sergio. Y como siempre ¡me ha encantado! Es una novela negra con tintes de thriller, y alguna pincelada de histórica. Tensión, intriga, suspense, giros inesperados, persecuciones y, como no, asesinatos. Te quedas enganchado en toda la lectura. Buen trabajo de documentación. Me seduce la manera en que trata la diversidad funcional: cómo fomenta la inclusión, elimina barreras en la sociedad y promueve la igualdad de oportunidades ❤️ Es una gran historia de superación. Tenemos a personajes bien definidos: entrañables, fuertes, perseverantes y otros con ansias de poder. Iremos viendo su evolución a medida que avanza la narración. Está narrado en tercera persona y en pasado, usando tres líneas temporales. Los capítulos son cortos, dándole velocidad a las acciones. La pluma de Sergio es ágil y directa. “Un inusual incendio termina con la vida de Tomás Agote en el aparcamiento del Hospital de Laredo. Hector, su compañero de habitacion, jamas imaginará que la curiosidad que despertaron en él sus últimas palabras lo sumergirá de lleno en una investigación criminal. Con la ayuda de Juan, un expolicía, su noventa y seis por ciento de discapacidad será puesto a prueba en la búsqueda de la verdad en una guerra de más de setecientos años de antigüedad. ¿Qué secreto esconden los agote? ¿Por qué están ardiendo en la hoguera otras personas con ese mismo apellido en pleno siglo XXI?"
La raza maldita es mi primera lectura de Sergio Perez, escritor de Balmaseda. Se trata de una historia policiaca con unos protagonistas improbables, ya que uno apenas puede moverse y al otro le falta una pierna. Sin embargo, usarán sus poderes deductivos y tenacidad para resolver una serie de asesinatos.
He de decir que el comienzo del libro me decepcionó bastante. Hay un par de momentos en los que, para alabar la sagacidad de un personaje, dejan al otro como estúpido, lo que no es muy coherente. Sin embargo, a medida que pasan las hojas, la historia se vuelve más interesante.
El argumento, que mezcla temas históricos, es aceptable, aunque alguno de sus giros argumentales sea un tanto rocambolesco y otros un tanto previsibles. Aun así, el libro se sobrepone a sus defectos y resulta entretenido.
No sé si leeré más del autor, pero esta novela no es un mal comienzo.